Fue en Medellín, en bares y discotecas, donde el boricua J Álvarez encontró el apoyo para impulsar su carrera en el reguetón.
De eso han pasado 15 años y el músico no olvida que en estas tierras fue en la primera parte en la que vio a otras personas cantando sus canciones, donde consolidó un estilo en al música urbana que en Puerto Rico no tenía tanta aceptación. Sus letras y sus sonidos son muy cercanos a la salsa, por eso inicialmente encontró oposición en los reguetoneros puertorriqueños.
J Álvarez, cuyo verdadero nombre es Javid David Álvarez Fernández, está en Medellín presentando su nueva canción Casi soltera, como parte de la celebración de sus 15 años en la música.
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El conocido “Dueño del sistema” dialogó con EL COLOMBIANO sobre su trayectoria y lo que viene en su carrera musical.
¿De qué trata el sencillo Casi soltera?
“Esta canción es muy propicia para este tiempo, para recordarle a la gente que J Álvarez lleva 15 años de carrera. Es un sencillo que tiene un estilo que me identifica mucho, por eso decidimos que sea la base de la celebración de todos estos años en la música. Cuando escuchas Casi soltera de inmediato identificas que es de J Álvarez”.
¿Cuál es ese estilo del que habla?
“Ese estilo lo definió fue la gente, yo hago rap, baladas, salsa, de todo, en un estudio puedo sacar lo que quiera, y la gente se identificó con un estilo como el de canciones como La pregunta, un tema de 2011, que al sol de hoy sigue vigente, que es eterna, algo que queremos lograr con Casi soltera”.
¿Pensó que su carrera iba a ser tan longeva?
Sí, lo soñé, hace 15 años me puse la meta de vivir de la música, siempre me propuse llevar el pan de cada día a mi familia con lo que hago.
Cada día, cada año la carrera se fue volviendo más seria, ahora siento que no es por mí, sino que ya es por algo más grande, por mis hijos, mi familia y la pasión que siento por la música.
Ahora no es que sea una persona multimillonaria, pero por la forma que he manejado mis finanzas no tengo que estar trabajando como un loco, como lo hacia antes. Ahora manejo mis tiempos y grabo la música que quiero. Ahora lo hago por toda la gente que ha apostado por mi.
Tengo un don que Dios me dio y tengo que seguir cantando. Vienen cosas más grandes, lo de hoy no es lo máximo de mi carrera”.
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¿Por qué las canciones de ahora son tan efímeras?
“El éxito lo determina es el tiempo, hay que esperar a que pasen 15 o 20 años para establecer la real vigencia de un sencillo. La música puede pegar tarde, años después de su lanzamiento, por eso hay que darle tiempo.
Ahora somos muchos cantante urbanos y por eso hay más música en el mercado, antes éramos, Farruko, Jory y yo, ahora hay un montón, cuando yo venía a Medellín los únicos eran J Balvin y Reykon, mientras que Maluma apenas estaba empezando. Hoy en la ciudad hay más de 10 o 15 artistas de primer nivel, por eso hay que estar lanzando tantas canciones”.
¿Qué significa Medellín para su carrera?
“Fue la ciudad que identificó y adoptó el estilo de J Álvarez y se lo presentó al mundo, yo grababa en Puerto Rico, pero en la primera parte en la que vi a la gente cantar mis canciones fue aquí, en mi país nadie le apostaba al estilo que yo estaba presentando. Lo mío salió del alma y resultó ser algo innovador”.
¿Ha sentido momentos en lo que quiso abandonar la carrera?
“En la pandemia me angustié mucho porque no había shows, ese momento me hizo entender que todas las personas estamos en el mismo barco, a veces uno piensa que por ser artista es diferente a los demás, pero no es así, la pandemia nos aterrizó, nos hizo ver que los privilegios que te da la música son efímeros, y eso que yo siempre he sido respetuoso y centrado con mi carrera. La pandemia me puso los pies sobre la tierra”.
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¿Cómo maneja esa dualidad entre el artista y el esposo y padre?
“Estoy batallando contra eso, es muy difícil, mi esposa no tiene nada que ver con el medio, a veces es difícil traspasar la puerta de tu casa y convertirte en padre y esposo, y dejar afuera el músico, y luego salir y volver a ser J Alvarez. Siempre he tratado de proteger a mi familia del mundo artístico, de lo que hago.
Siempre he sido muy cautelosos con las redes sociales y reservado con mi vida privada”.
¿Qué música escucha cuando está en sus ratos libres?
“Salsa, mucha salsa, y R&B. Siempre escuchó a Tony Vega, Gilbertito (Gilberto Santa Rosa), Antonio Cartagena, Marc Anthony, Héctor Lavoe, son muchos.
Siempre quiero grabar salsa, a todos mis temas, de casualidad, si le sacas la letra y le haces un arreglo funcionan como una salsa, tengo un tomo natural de salsero”.
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¿Qué proyectos vienen en su carrera?
“Hay un proyecto para dentro de tres meses, del que no queremos hablar mucho, es algo con productores de Colombia, quiero aportar a lo que están haciendo Maluma y J Balvin por el nombre de este país.
Como boricua quiero poner mi grano de arena y convertirme en un vocero de Colombia, este país me ha dado tanto que quiero que en el mundo entiendan lo relevante de este país, a partir de mi caso, de un cantante que en su isla natal no tuvo su mayor apoyo, que sí se lo dio esta tierra.
Quiero mostrar los talentos de Medellín, las calles de la ciudad y contar la historia de cómo comenzó J Álvarez en las discoteca y bares, y de la mano de Codiscos consolidamos un nombre.
Siento que falta mucho por contar, falta mucho para mi final, me siento como si estuviera empezando”.