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El cumpleaños del Museo de Antioquia, un regalo para todos

El Museo de Antioquia, ubicado en el centro de Medellín, está cumpliendo 142 años. Le contamos todas las actividades que hay para que se una a la celebración, pero también los planes que tiene el museo para la ciudad.

  • El Museo de Antioquia es el primer museo del departamento. Este año cumple 142 años. Foto Juan Antonio Sánchez.
    El Museo de Antioquia es el primer museo del departamento. Este año cumple 142 años. Foto Juan Antonio Sánchez.
30 de noviembre de 2023
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El Museo de Antioquia está de cumpleaños. Esta semana celebra 142 años de historia y aunque no ha sido un año para nada fácil, tiene razones de sobra para festejar y la ciudad también.

A pesar de haber sido encerrado y aislado por decisión de la autoridad municipal, el museo sigue siendo el corazón de la ciudad. Ha logrado hacer del arte mucho más que entretenimiento y placer estético y se ha consolidado como un espacio de transformación, de encuentro y de reflexión. Ha sido un museo abierto, para todos.

EL COLOMBIANO habló con la directora del museo, María del Rosario Escobar, sobre el papel del mismo en la ciudad, su propósito y sus planes. Y sobre todo para saber cuál es el mejor regalo para darle al museo que tanto le ha dado a la ciudad.

Desde que asumió la dirección del museo, su apuesta ha sido abrir el museo a la ciudad generando distintas formas de relación y articulación, ¿por qué? ¿Cuál es para usted el papel del arte en la ciudad?

“Yo creo que es un deber de los museos tener conversaciones de mucha calidad sobre el contexto en el cual están asentados. Los museos no sólo son contenedores y custodios de patrimonio, sino que deben poner ese patrimonio en valor, al servicio del pensamiento crítico, de la democracia, del debate, porque eso le da al arte una dimensión mucho mayor que la del entretenimiento o el cultivo de la belleza. Le da al arte un propósito, y un propósito colectivo, que dice muchísimo en nuestras sociedades y en el presente”.

¿Esa ha sido la vocación del museo?

“Cuando llegué al museo me pareció que siempre había sido una institución inquieta con relación a su presencia en el centro de Medellín. Inclusive, Manuel Uribe Ángel dijo que tener al museo en el centro, junto al ruido de los bares, en esa época de las galleras, se mezclaba con esa intención académica, investigativa, que él quería darle al museo como biblioteca y centro de ciencia.

Posteriormente, cuando se hacen los debates en los noventa, si el museo debía trasladarse al poblado, o debía quedar en el centro, se perpetúa o se consolida esa presencia en el centro como un tema fundamental que vuelve a refundar la institución.

Entonces, cuando yo llego al museo, digo, el museo siempre ha estado inquieto, hagamos de esto uno de nuestros principios rectores y hagamos del edificio un actor activo de ese principio rector, de hablar del centro de Medellín, de sus comunidades, de sus problemáticas, como un tema urgente y necesario en la construcción de ciudad y ciudadanía, y que además se haga desde el arte y se haga desde el museo, con todo el potencial que tiene el edificio”.

El cerramiento de la plaza va en contravía de los propósitos del museo...

“Sí. El museo es un actor ciudadano más y no solamente debe ser entendido como un contenedor de joyas, por decirlo así, inclusive nosotros tratamos de no usar esas categorías porque ser tratados como joyas impone una situación de control que no es beneficiosa para esa propuesta que nosotros queremos hacer desde el museo, que es verdaderamente una construcción de ciudadanía, incluyente.

Para nosotros es tan importante el indicador turístico como el indicador de visitas de estratos 1, 2 y 3, de niños, de estudiantes. Nosotros queremos ser un museo usado, en el mejor sentido de la palabra, es decir, un museo útil. Y ese valor de utilidad en nuestro contexto, en nuestra realidad, en la sociedad a la que hoy pertenecemos, en los retos que atravesamos hoy como seres humanos de este tiempo, nos permite o nos obliga a que ese valor de utilidad por supuesto tenga una condición de audacia, porque ser conservados, para que no nos pase nada, nos aísla y nos congela”.

¿Qué significa la muerte del maestro Fernando Botero para ustedes como museo?

“Significa entrar a un nuevo nivel de gestión de la institución, en el sentido en el que nuestro gran mecenas desde los años setenta, por ser un donante excepcional para la institución, en la colección, inclusive en su apoyo con entes tanto privados como públicos, ya no está presente y queda la necesidad de mayor empoderamiento y agenciamiento desde el mismo museo y desde la misma institución”.

Mucha gente apenas está viendo la magnitud del maestro y de su obra...

“Hay un renacimiento muy grande de la valoración sobre su persona y sobre su obra. Una muestra es el comportamiento del mercado recientemente, y otra, el interés que ha venido suscitando en distintas instancias que posiblemente lo veían de una manera, y ahora con su muerte y todo lo que se ha hablado, tal vez estén renovando esa mirada.

Yo creo que estamos asistiendo a lo que significa verdaderamente la palabra legado. Nosotros hoy estamos asumiendo lo qué significa ser los custodios de todo eso que significaba esa persona y eso tendrá que representar para el museo un empoderamiento diferente, inclusive para la misma defensa del valor de ese patrimonio, no en lo económico, sino en el capital simbólico que representa tener esa obra y esa conexión con Botero”.

¿Cómo planean terminar este año?

“Tenemos la exposición que conmemora el centenario del natalicio de Dora Ramírez, que representa un punto importantísimo de conexión con un artista que amó muchísimo al museo, que lo protegió y lo respaldó y que en vida hizo entrega de una obra muy importante y que su familia, honrando esa relación de Dora con el museo, posteriormente nos hace entrega de otra parte de su colección personal.

Queremos regresar a una artista que, como le pasa a muchas mujeres que se dedican al arte, nacieron en generaciones que todavía no tenían la información que tenemos ahora para valorar esas luchas de la individualidad, de la autonomía, esa fuerza vital de Dora. Ahora le viene, esperamos nosotros, con todo este trabajo, una revaloración mucho mayor y por eso es nuestra exposición de cierre.

Para nosotros esas exposiciones que se hacen a final del año y que acompañan la temporada de vacaciones y el inicio del próximo año tiene una fuerza especial en nuestra agenda. Entonces nos enorgullece mucho mostrar esta Dora Ramírez que estamos trabajando”.

¿Qué viene para el siguiente?

“Para el próximo año queremos tener una intención mucho más fuerte y manifiesta. Tendremos una exposición importantísima de la escena del grabado y de las artes gráficas en Medellín y en Antioquia con una curaduría de Armando Montoya.

Estamos trabajando muy fuertemente en nuestro 360. Vamos a renovar la sala internacional de la donación Botero. Estaremos trabajando también en la renovación de la taquilla del museo. Esperamos también tener buenas noticias sobre los servicios complementarios del museo, en especial un nuevo restaurante que nos estaba haciendo mucha falta. Y esperamos con eso continuar con toda esta transformación un poco buscada en otra parte obligada por las circunstancias, pero siempre necesaria en una institución que ha pasado por tanto y que después de la pandemia ha tenido también que enrutarse y entender los cambios que atraen estos tiempos”.

El museo está de cumpleaños ¿qué regalo le puede dar la gente y la ciudad?

“A mí me gusta mucho una frase que dice ama y haz lo que quieras. En el amor vendrán todos los demás dones. Yo lo que más pido y mi trabajo, en parte lo veo así, es que el museo sea una fuente de afecto, de cariño, para que reciba todos los dones de esa abundancia de retorno”.

Yo le pido a la ciudadanía que nos quiera, que nos quiera más, que nos quiera bien, que nos quiera con los ojos abiertos también para hacer todas las críticas constructivas que necesitemos para crecer, pero también para acompañarnos, para hacer solidaria nuestras batallas, para visitarnos, por supuesto, para sentirse orgullosos de su museo”.

Actividades para celebrar con el Museo de Antioquia su cumpleaños:

Jueves 30

2:00 p.m. Recorridos mediados desde la lectura

Viernes 01

11:00 a.m. Lecturas con la Bancacicleta en Plaza Botero

2:00 p.m. Recorrido mediado las obras hablan de Las Consentidas

2:00 p.m. Taller itinerante “Todos los mundos del arte” en el Parque Biblioteca La Ladera

Sábado 02

11:00 a.m. Taller y recorrido “Yo Creador: Laboratorio de ideas para potenciar tu yo creativo” (Inscripción previa)

2:00 p.m. Recorridos mediados las obras hablan de los imperdibles de la colección

La exposición Estridencias/Emanaciones Conmemoración del centenario de nacimiento de Dora Ramírez con la curaduría de Juli Zapata Rincón se abre al público el próximo miércoles 06 de diciembre.

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