La ganadora a Mejor actriz de reparto del año pasado, Ariana DeBose dijo el nombre de Ke Huy Quan —al anunciarlo ahora como Mejor actor de reparto— con la voz cortada. Sabía que lo logrado por el migrante vietnamita venía marcado una historia de superación, lucha y esfuerzo.
Ke Huy Quan ha tenido bastantes vicisitudes en su carrera: saltó a la gran pantalla cuando tenía 12 años al actuar en las películas de Indiana Jones y en “Los Goonies” (The Goonies, 1985), se alejó de la actuación a finales de los 90 porque no encontraba oportunidades para él.
La agencia AFP registró que en la adolescencia hizo algunos papeles en televisión y su carrera como actor se estancó. Se graduó de la escuela de cine de la Universidad del Sur de California y, finalmente, trabajó como coordinador de dobles, especialmente coreografiando escenas de lucha para la película original de “X-Men”. Al final decidió dedicarse al entrenamiento de actores para las escenas de acción, gracias a que estudió taekwondo.
“Mi mamá tiene 84 años y está en casa viendo esto, mamá me acabo de ganar un Óscar. Mi viaje inició en un bote, pasé un año en un campo de refugiados y de alguna forma terminé aquí en Hollywood. Dicen que historias como estas solo pasan en las películas, no puedo creer que me este sucediendo a mi”, dijo.
En algún momento de su vida, el actor hoy con 51 años, pensó que no volvería a surgir otra oportunidad.
A la BBC le dijo, en una entrevista previa a estos premios, que pasó mucho tiempo esperando junto al teléfono la llamada de su agente para informarle sobre la oportunidad de al menos una audición.
“En cambio, veía un callejón sin salida. No vi un camino fácil para mí. Pensé que no era lo suficientemente guapo, no era lo suficientemente alto, simplemente no había muchas oportunidades para los actores asiáticos”, detalló.
Su amor por la actuación se reavivó con la película “Locamente millonarios”, un film que vio tres veces en el cine y las tres veces lo hizo llorar porque, según confesó a CBS News, “quería estar allí con ellos”.
Se presentó a una audición para “Todo en todas partes al mismo tiempo” y se enteró dos meses después que había ganado el papel. “Esa llamada telefónica fue una de las más felices que he recibido”, le dijo a CBS.
Quizá por ello su discurso al recibir el Óscar fue tan tajante y le dedicó el premio a su esposa por ayudarle a no perder la fe: “Yo le debo todo al amor de mi vida, mi esposa. Que cada mes, año tras año, durante 20 años, me dijo que algún día mi momento llegaría”. Y mirando a la cámara le habló a los televidentes de la gala: “Los sueños son algo en lo que deben creer, casi me doy por vencido, ustedes mantengan vivos sus sueños. Gracias por darme la bienvenida de regreso, los amo, gracias”.
Quan habla con fluidez el vietnamita, cantonés, mandarín y el inglés. Lo ganó todo en esta temporada de premios. Además del Óscar obtuvo el premio de la crítica, el del Sindicato de actores y el Globo de Oro.
El actor sigue unido a amigos de la infancia: el coprotagonista de “Los Goonies”, Jeff Cohen (Chunk), es ahora abogado del mundo del entretenimiento y fue quien negoció el contrato de Quan para la actuación que le permitió ganar su primer Óscar.