El pasado 16 de diciembre, 583 jóvenes de las comunas más vulnerables de Medellín se graduaron simbólicamente del programa ‘Parceros’, una estrategia de intervención social impulsada por la Alcaldía de Medellín, a través de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, que pretende alejarlos de las calles y de los grupos delincuenciales.
La ceremonia que se llevó a cabo en el Teatro Universidad de Medellín se vivió como una auténtica fiesta. Al ritmo de los tambores y las trompetas de las barras del Atlético Nacional y Deportivo Independiente Medellín, todos los asistentes —entre ellos los familiares de los graduados— celebraron la decisión, de estos muchachos, de darle un giro a sus vidas, al confiar en la institucionalidad y aprovechar las tres líneas que ofrece el programa: educación, trabajo y emprendimiento.
Para Sirley Lozano, coordinadora de ‘Parceros’, lo más satisfactorio del proceso fue ver cómo se vincularon a trabajos formales y programas educativos para ser mejores ciudadanos. “Lo único que piden estos chicos son oportunidades y nosotros somos el puente para acercarlos a ellas ”, expresó.
Durante seis meses, niños y jóvenes entre 10 y 28 años recibieron formación en manejo de problemas y conflictos, toma de decisiones, empatía, manejo de emociones, entre otras herramientas que les permitirán desarrollar sus proyectos de vida.
Con ellos ya son 867 ‘parceros’ quienes han culminado exitosamente el programa, de los cuales, 281 ingresaron al sistema educativo, 16 adelantan sus estudios de educación superior y 91 se emplearon en áreas de construcción, servicios, transporte, mensajería, logística y confecciones. Así mismo, otros 49 muchachos le apostaron a sus propias ideas de emprendimiento y para desarrollarlas contaron con el acompañamiento del Sena, la financiación de Usaid y la Organización Integral para las Migraciones, OIM.

Compromiso social
Recientemente, ‘Parceros’ fue aprobado por el Concejo de Medellín como Acuerdo Municipal, lo que garantiza su continuidad en las próximas administraciones. Sin embargo, para el alcalde Federico Gutiérrez, quien en varias ocasiones ha catalogado el proyecto como uno de los más bellos de su administración, depende de la ciudadanía y del sector privado seguir impulsando estos espacios. “Aquí intervenimos todos y necesitamos crear más oportunidades para estos jóvenes, porque cuando ellos recuperan la confianza en sí mismos los barrios cambian, la ciudad cambia”, afirmó.
La iniciativa que inició en octubre 2018 cumplió satisfactoriamente los objetivos propuestos al término de este año, entregando a la ciudad un programa sólido que se consolida como una alternativa de intervención social dirigida a jóvenes y adolescentes vulnerables.
