En horas de la tarde del pasado viernes, 3 de mayo, un grupo de soldados profesionales fueron asesinados en medio de un combate con guerrilleros del Estado Mayor Central. En total fueron cuatro soldados, cuyos cuerpos no pudieron ser evacuados de la zona en el momento, debido a las difíciles condiciones climáticas.
La evacuación de los cuerpos, de los heridos y sobrevivientes, se llevó a cabo el domingo 5 de mayo, momento en el que se percataron de la profanación de los cuerpos de los cuatro soldados que habían perdido la vida.
Pese a que estos habían sido escondidos por algunos de sus compañeros mientras se podían llevar a cabo las labores de evacuación y rescate, miembros de la estructura Carlos Patiño, del Estado Mayor Central (EMC), al mando de ‘Dumar’ o ‘Chito’, los profanaron, lo que constituye una violación al derecho internacional humanitario.
Los hechos han tenido gran resueno e impacto en el país, luego de que se conocieran unos audios de los soldados asesinados en combate, donde clamaban por apoyo luego de tres horas de combate. “Herrera, nos dejaron morir, güevón. Llevamos tres horas de combate muy duro. Nos dejaron morir”, se escucha en uno de los audios que circularon por las redes sociales.
Las condiciones climáticas y una emboscada a una aeronave que se disponía para realizar la evacuación de las unidades que se encontraban en tierra, imposibilitaron la evacuación de los soldados y la recuperación de los cuerpos, los cuales fueron escondidos por sus compañeros mientras se lograba la evacuación; al momento de volver por estos, habían sido nuevamente violentados por miembros de la guerrilla.
Posteriormente, la Tercera División del Ejército Nacional confirmó el fallecimiento de Jairo Urrego David, de Chigorodó, Jorge David Fuentes, oriundo de Valledupar; César Javier Sosa Ballesteros, procedente de La Mesa, Cundinamarca; y Camilo Andrés Molina, de Galeras, Sucre.
¿Qué pasa en el Cauca?
La situación de violencia ha vivido una dura y evidente escalada a pesar de los múltiples intentos de construcción de paz en la región. El aumento de cultivos ilegales, el reclutamiento de jóvenes por parte de grupos armados y la falta de institucionalidad, han propiciado la proliferación de grupos al margen de la ley y el fortalecimiento de estos.
Según investigaciones de la fundación Paz y Reconciliación (Pares), hay presencia de tres grandes grupos guerrilleros en el Cauca: ELN, Estado Mayor Central y Segunda Marquetalia, estructuras que no solo participan en el conflicto armado, sino que controlan significativas economías ilegales en la región.
Entre 2015 y 2018, la paz pareció haber llegado al departamento del Cauca, sin embargo, del 2018 para acá, los habitantes viven en medio del terror y el asedio de la violencia y la falta de institucionalidad.
Múltiples son las denuncias por parte de organizaciones, líderes sociales y de los mismos habitantes del departamento, quienes viven en medio del fuego cruzado entre las estructuras que se disputan el control territorial.
Si bien hay algunas iniciativas de paz por parte del Gobierno Petro para apoyar a la construcción de paz, estas parecen no ser suficientes. La restitución de tierras es una de ellas, recientemente 28.417 hectáreas de tierra fueron restituidas a varias familias del departamento, sin embargo, las zonas siguen siendo foco de influencia de los grupos armados.
El programa Jóvenes Paz, ha sido una de las principales banderas y de las principales apuestas del Gobierno para propiciar la paz y frenar el reclutamiento de jóvenes. El programa conocido bajo la premisa “pagar para no matar”, busca beneficiar a más de 7.000 jóvenes, pero este aún no ha logrado desarrollarse y acoger a la población esperada, avanza lentamente.