Aunque hay consenso en que las negociaciones de paz entre el Gobierno y las Farc entraron en su etapa definitoria, un año sin acuerdos concretos es prueba de las tensiones y discrepancias en la mesa de diálogos en temas claves como la justicia transicional, el desarme y la reinserción de los insurgentes.
Por eso no pasa desapercibido para los analistas del proceso de paz que, en un momento complicado, desde Cuba los negociadores de ambas partes anuncien con amplio despliegue mediático la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición.
(Lea aquí: Comisión de la Verdad no mata la justicia: De la Calle)
Este mecanismo de justicia transicional y extrajudicial deberá responder en tres años posteriores a un eventual acuerdo final de paz por las causas, responsabilidades compartidas de todos los actores del conflicto y consecuencias de más de 50 años de confrontación armada.
Su anuncio se da en un momento complicado de los diálogos por las dificultades para resolver las diferencias para lograr los acuerdos de víctimas y fin del conflicto, además del retroceso que significó la reanudación de las hostilidades por el fin de la tregua de la guerrilla y la consecuente ofensiva militar del Gobierno.
Desde su presentación pública al final del ciclo 37 de conversaciones en La Habana, el presidente Juan Manuel Santos celebró la Comisión de la Verdad como un “importante paso”, pero envío otro mensaje: “Necesitamos continuar avanzando en los otros puntos de la agenda”.
Y es que el mismo mandatario pidió de nuevo “agilizar” las negociaciones hace 15 días al reconocer que “llevamos un año sin hacer un avance sustancial en los diálogos y quiero recordarles a las Farc que el pueblo colombiano tiene una paciencia finita, la gente quiere ver que avanzamos para tener fe en que si podemos lograr la paz”.
(Lea aquí: Aceptar justicia transicional es fundamental para el acuerdo final: Santos)
El último acuerdo, el tercero de la agenda, se logró el 16 de mayo de 2014, cuando se anunció el pacto sobre solución a cultivos ilícitos.
El actual tema de víctimas no termina de discutirse en la mesa de diálogos por diferencias en la reparación y garantías de no repetición. La comisión de la verdad era otro tema con desacuerdos.
Las trabas en la mesa
Según el analista León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación, no hay acuerdos tras un año porque hay trabas, como la búsqueda de fórmulas para la justicia transicional, porque mientras un sector amplio del país y del Estado reclaman penas, así sean alternativas, las Farc insisten en no ir a prisión y en responsabilidades de todos los actores sociales”.
Valencia consideró que “se anuncia ahora la comisión de la verdad para aliviar la tensión y además para que sea un mecanismo imparcial y extrajudicial para resolver esas responsabilidades y avanzar en otros temas”.
(Lea aquí: Más de 130 familias fueron desplazadas por hostigamientos de las Farc en el Cauca)
Así también lo anticipó el mismo presidente Santos ayer: “que las Farc hayan aceptado que la justicia transicional se requiere es un paso fundamental para llegar a un acuerdo final”, aunque admitió “diferencias de enfoque”. Y agregó “si logramos un acuerdo en los otros dos puntos, esto fluirá con rapidez, estamos en un momento histórico y un punto de inflexión”.
A juicio de Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, la difícil discusión de la justicia transicional retrasa los acuerdos porque “existe la jurisdicción de la Corte Penal Internacional y eso influye en otros temas del fin del conflicto como la desmovilización, desarme (Farc insisten en dejación y el Gobierno en entrega) y la reinserción”.