Los cuatro hermanos que habrían sobrevivido al siniestro aéreo en el Guaviare completan 18 días desaparecidos en medio de la selva. El abuelo de los niños pidió mayor voluntad de las autoridades para encontrar rastro de vida humana en el inexplorado lugar.
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“Queremos que los niños se encuentren. No sé qué está pasando, pero no hay como voluntad. Desde el principio, cuando se cayó el avión, la fuerza militar –que tiene la tecnología para identificar un pedazo de lata– no lo hizo. Hay que agradecerle es a los indígenas de la OPIAC (Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonía) que desde el principio metieron personal a la zona”, denunció Fidencio Valencia, familiar de los niños desaparecidos, en diálogo con Blu Radio.
La última vez que se tuvo certeza sobre el paradero de los menores fue el 1 de mayo hacia las 7:34 de la mañana. Para entonces iban en el avión Cessna C206 de matrícula HK 2803 y segundos después se estrellaron contra la manigua en zona selvática de Solano (Caquetá).
En el lugar permanecen al menos cien personas de las Fuerzas Militares y de otros organismos de socorro para dar con el paradero de Lesly Mucutuy (13 años), Soleiny Mucutuy (9), Tien Noriel Ronoque Mucutuy (4) y Cristin Neriman Ranoque Mucutuy (11 meses).
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Por ahora han encontrado pistas que llevan a pensar que los niños están con vida. Han dejado en el camino un tetero, frutas mordidas, tijeras, chulos para el cabello y hasta huellas sobre el pantano. Sin embargo, hasta ahora, no hay certeza de su paradero.
“No queremos que compitan por saber quien llegó primero, lo que queremos es la vida de los niños”, aseguró Valencia.
El coronel Sergio París, director de la Aeronáutica Civil y vocero del Puesto de Mando Unificado, señaló que los rescatistas han escuchado voces en la selva y que creen que pueden ser de los niños.
En este punto, el familiar de los menores aseguró que hay una serie de elementos que se le hacen extraños.
“Los paisanos que están buscando dicen que todo está muy raro en la selva. Ellos encuentran rastro fresco y, cuando están a punto de encontrarlos, llueve o se oscurece. Dicen ellos que alguien los está cargando porque están avanzando muy rápido. Los militares metieron el perro y el animal llegó al ratico con la nariz tapada”, añadió el familiar de los niños.
El familiar también comentó que se le hace raro que los niños dejen en el camino elemento como el biberón del niño y las tijeras, aun sabiendo que son elementos que pueden ayudarles a sobrevivir.