Más de 140 migrantes de origen asiático, provenientes de China, India y Nepal, se encuentran en espera de una evacuación de urgencia tras haber estado varados durante 21 días en playas de Panamá. Guayabo, Cocalito y Jaqué, en la provincia de Darién, Panamá.
Estos migrantes, que buscan llegar a Estados Unidos utilizando la frontera panameña como ruta, eligieron cruzar por estas zonas costeras para evitar adentrarse en la peligrosa selva del Darién que separa Panamá de Colombia; sin embargo, tampoco lograron llegar hasta el destino.
El Servicio Nacional de Fronteras de Panamá ha confirmado que se realizará una evacuación, aunque aún no se han proporcionado detalles específicos sobre la fecha ni la logística de la operación.
La situación de los migrantes se ha vuelto crítica debido a las condiciones precarias en las que se encuentran, sumadas a un brote de dengue en la región y la presencia de personas gravemente enfermas.
El padre Gustavo Rivas, quien trabaja con los viajeros de esas zonas, ha pedido ayuda humanitaria urgente al Gobierno. Rivas explicó que los migrantes llegaron a las playas costeras en lanchas operadas por “coyotes” y han estado viviendo en condiciones difíciles, durmiendo y comiendo en alojamientos rudimentarios.
El tapón del Darién se ha convertido en un tramo crucial para miles de migrantes que aspiran a alcanzar el sueño americano. En lo que va de 2024, cerca de 200,000 personas han atravesado esta densa y peligrosa selva, según datos de migración de Panamá. Sin embargo, cruzar el Darién representa un riesgo enorme y ha registrado trágicos incidentes en los últimos días.
El mes pasado, la Agencia de Periodismo Investigativa (API) reveló que cerca de 20 personas murieron mientras intentaban cruzar la selva del Darién. La cifra fue confirmada por el Gobierno panameño durante una rueda de prensa, destacando que el incidente ocurrió en el sector de Carreto.
Uno de los hechos más graves se registró cuando una fuerte creciente provocada por el desbordamiento de un río en la comarca indígena de Guna Yala, causó la muerte de 16 personas, así lo confirmaron las autoridades panameñas.
En respuesta a la creciente ola migratoria, el Servicio Nacional de Fronteras de Panamá, Jorge Luis Gobea, viene tomando medidas para intentar frenar el uso de esta ruta por parte de traficantes de personas.
Además de la instalación de alambres de púas para impedir que organizaciones criminales continúen explotando estos tramos como caminos para los indocumentados.
Tanto las autoridades panameñas como colombianas han intensificado sus llamados de atención a la población para evitar caer en las redes de tráfico humano, que operan principalmente a través de redes sociales, ofreciendo el supuesto servicio de ‘coyote’ para llegar a Estados Unidos.
La evacuación de los migrantes asiáticos varados se llevará a cabo en las próximas horas. El hecho hace parte de las medidas restrictivas tomadas por Panamá y reflejan la creciente complejidad de la crisis migratoria en la región.