El general Henry Sanabria, director de la Policía, aseguró que el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) tendrá cambios profundos que van desde darle un nuevo uso a las tanquetas, hasta aplicar modificaciones en los sistemas de protección de los policías que hacen parte de esta fuerza.
“Se busca generar una situación visual que impacte de alguna manera en la percepción de las personas que están en una manifestación y no lleve a la búsqueda de un enfrentamiento”, explicó el general.
Una de las transformaciones que se comenzarán a aplicar es que las tanquetas antidisturbios también servirán como ambulancias para movilizar a las personas heridas –civiles y policías– en las manifestaciones. Además, estarán destinados para el transporte del personal y otros más tendrán dispositivos para el lanzamiento de agua y dispersar los enfrentamientos como se ha venido haciendo. A esto se suma el cambio de colores de los vehículos: azul y gris (hoy todas estas tanquetas son negras).
En cuanto a los sistemas de protección de los policías, se anunció que el casco negro se mantiene y será solo para momentos críticos o situaciones en las que se presenta violencia que afecta al bien público y la integridad de terceros. Los otros dos (blanco y azul), denominados como los básicos, serán para hacerlos más cercanos a la ciudadanía.
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Se abre un debate
El senador del Pacto Histórico Gustavo Bolívar fue uno de los primeros congresistas en pronunciarse sobre esta idea de resignificar el papel del Escuadrón Móvil Antidisturbios. Fue enfático en decir, luego de una reunión con el general Sanabria, que “el Esmad se tiene que acabar”. Una de las razones es que el Esmad se ha visto involucrado en hechos de violencia como el que, en noviembre de 2019, le costó la vida a Dilan Cruz, un joven de 18 años en Bogotá.
Por su parte, Roy Barreras, presidente del Senado, opinó que estas modificaciones implicarán un cambio cultural y unos nuevos parámetros en los que será “la nueva Policía” para encontrar soluciones por la vía pacífica. Ratificó que por eso se quiere sacar a esta fuerza del Ministerio de Defensa para darle un enfoque más civil.
Pedro Piedrahita, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Medellín, indicó que esta serie de reformas son necesarias precisamente por “todos esos errores” cometidos durante algunos procedimientos cuestionados que, dijo, se deben a la instrucción y entrenamiento que reciben los cuerpos de policía. Esa formación a la que se refiere el docente Piedrahita está basada en que este personal ha sido formado con un corte militar, y no para proteger a los civiles.
“El gran pendiente será los cambios en términos de instrucción y entrenamiento, porque en últimas los miembros de la Policía seguirán siendo los mismos, los que han sido entrenados durante más diez años. Este es un primer paso para un cambio más profundo que tardará décadas en dar los resultados”, agregó.
Otra opinión es la de John Marulanda, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados (Acore), quien dijo que los cambios propuestos para el Esmad más que un maquillaje son una variación en la indumentaria y sus procedimientos tácticos.
“Con estos cambios el Esmad podría tener un segundo aire que lo saque de ese ambiente enrarecido en el cual se encuentra, ojalá esto se pueda cumplir pronto”, puntualizó Marulanda.