No solo Wilson ha conocido de cerca los improperios de la selva colombiana; también sucedió con Oliver, un perro de su misma raza –pastos belga malinois–, y que fue víctima de la mordedura de una culebra en medio de una labor antiexplosivos. El canino hace parte de la Vigésima Segunda Brigada de Selva, y fue atacado por una serpiente venenosa en la vereda Charras, municipio del Guaviare.
“Para el Ejército Nacional, un can es parte fundamental; es un soldado más. Por eso, las tropas de la Vigésima Segunda Brigada de Selva lograron la evacuación de Óliver, un perro que apoyaba las tareas de estabilidad para garantizar la seguridad en Charras”, señalaron las Fuerzas Militares a través de un comunicado, haciendo también alusión a la desaparición de Wilson, un comando de las Fuerzas Militares, que apoyó el rescate de los cuatro niños indígenas a través de la Operación Esperanza.
Así mismo, en el documento señaló el Ejército Nacional que el soldado Jaderson Guerra fue quien le salvó la vida al perro. En cuanto supo que Oliver habría sido mordido por el reptil, este decidió succionarle el veneno de su hocico, con la boca. Sin embargo, este fue trasladado hasta uno de los batallones de la zona, en donde ya se encuentra recibiendo los cuidados necesarios para terminar de salvarle la vida.
“Soldados del Batallón de Infantería N.° 19 Joaquín París, junto a la tripulación de una aeronave de nuestra Aviación del Ejército Nacional, llevaron a cabo el traslado de Óliver desde la vereda Charras hasta San José del Guaviare, a fin de brindar atención médica que logre salvar su vida”, afirma el comunicado.
Posteriormente se informó que Óliver ya se encuentra fuera de peligro y su estado de salud es estable.