Sin embargo, la resolución con la que esa entidad intervino y tomó posesión de los bienes de Sanitas tiene un elemento, por lo menos, inexplicable en las conclusiones de los antecedentes fácticos con los que justificó la decisión.
En su página 5, la resolución menciona cuatro conclusiones. La primera, que “en cuanto a los tres indicadores de condiciones financieras y de solvencia evaluados se identifica que la EPS únicamente presenta incumplimiento del indicador de Patrimonio Adecuado para el cierre de la vigencia 2023”.
Por otro lado, señalaron que “los resultados del indicador de siniestralidad PBS financiada con la UPC del Régimen Contributivo y la Movilidad del Régimen Subsidiado entre el cierre de la vigencia 2019 a 2023 aumentó en 11 %”.
En tercer lugar, la Superintendencia indicó que “con corte a enero de 2024 EPS SANITAS posee una tasa de reclamaciones en salud de 26.07 acumulada” y “presenta 15.070 reclamaciones que corresponden al mes de enero”.
Finalmente, el cuarto punto de esas conclusiones salta un detalle a la vista. Allí dice: “En el marco de la auditoría realizada para verificación de la Resolución 497 de 2021, Nueva EPS cumplió con el 57.6 % de los estándares de habilitación y permanencia y registro (sic) 17 hallazgos”.
Inexplicablemente, la resolución usó ese dato de otra aseguradora, cuyas fallas, como es obvio, nada tienen que ver con las acciones y conceptos técnicos de la Nueva EPS.
¿Fue un gazapo grande? ¿Se confundieron en la redacción? ¿O simplemente un confundieron cifras y le achacaron algo de la Nueva EPS a Sanitas?
EL COLOMBIANO consultó con la oficina de comunicaciones de la Superintendencia de Salud sobre esta particularidad, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.
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