De provocar con sus historias emociones intensas en los televidentes, que en la mayoría de los casos no sabían quién estaba detrás de lo que veían, Gustavo Bolívar pasó a provocar pasiones entre los electores que lo apoyan a ciegas o que abiertamente lo detestan por sus ideas políticas.
El reconocido libretista y ahora político se lanzó al agua en la actual campaña con el reto de demostrar que puede obtener votos por sí mismo, sin el respaldo directo de su jefe político, Gustavo Petro, de la mano de quien llegó al Senado, en dos ocasiones, en la última de las cuales renunció, según dijo, porque no le alcanzaba los más de 30 millones que ganaba como congresista.
Sus orígenes
Bolívar tiene 58 años de edad y es el menor de seis hermanos. Hizo sus estudios primarios en su ciudad natal, Girardot, y los secundarios en un colegio de la capital del país, en donde desarrolló su gran pasión por la literatura y empezó a hacer sus primeros pinitos en la escritura.
Posteriormente, estudió comunicación social en la Universidad de la Sabana, aunque no terminó la carrera.
Carrera de escritor
Comenzó a escribir para la televisión en los años noventa, con la adaptación de una novela que había escrito a los 13 años, El precio del silencio.
Luego se especializó en historias que, si bien, eran ficticias en su mayoría, tenían un alto componente de realidad y en especial del crimen y de negocios turbios.
Sus primeros libretos fueron El Candidato, en 1997, y El Cacique y la Reina, en 1998, pero después se centraría en historias más truculentas como Pandilla, Guerra y Paz y Sin tetas no hay paraíso, obra de la que se harían varias versiones, ya no solo en Colombia sino para el mercado internacional.
Bolívar ha sido nominado en cinco ocasiones a los premios India Catalina como mejor libretista y ganó dos Premios TV y Novelas en la misma categoría.
Carrera política
Él mismo ha contado que su interés por la política inició desde hace varias décadas. Militó a finales de los años 80 en las Juventudes Galanistas, haciendo campaña por Luis Carlos Galán, padre de uno de sus actuales contendores. Además, trabajó como asesor de Enrique Parejo González, para el momento que fue concejal.
En 2018, sorprendió cuando dejó de lado los libretos para comprometerse a fondo con la campaña presidencial de Gustavo Petro. Aunque Petro perdió las elecciones con Iván Duque, su movimiento llegó a obtener cuatro curules en el Senado, una de ellas la de Bolívar.
Desde el Congreso, junto a Petro, lideraron una férrea oposición contra Duque y se vincularon estrechamente con el movimiento social de jóvenes que impulsó las marchas contra el presidente que terminaron con la caída de la reforma tributaria del entonces ministro Alberto Carrasquilla.
Esta cercanía con el movimiento juvenil tuvo un doble resultado. Por un lado, Petro y Bolívar sacaron grandes réditos políticos, que en parte empujaron la victoria de Petro en la campaña presidencial, pero, por otro lado, han tenido un costo para ellos por los desmanes cometidos por algunos integrantes de la denominada ‘Primera Línea’, a la cual se vincula a Bolívar, a pesar de que él ha tratado de desmarcarse.
En 2022, Bolívar volvió al Senado, ya con Petro como presidente, pero su paso fue fugaz. Antes de seis meses ya había renunciado a su curul porque, según él, el sueldo de congresista no era suficiente para suplir sus deudas, que superaban los 1.500 millones de pesos.
Las tuvo que haber pagado pronto porque al poco tiempo anunció su candidatura a la alcaldía de la capital del país, cargo que tiene un salario menor que el de congresista.