Las disidencias del Estado Mayor Central de las Farc terminaron por ahondar en la crisis que atraviesa el intento de negociación con el Gobierno Nacional y anunciaron la creación de un nuevo bloque que haría presencia en tres departamentos del país.
“Queremos informar la conformación del Bloque Central, comandante Isaías Pardo”, dijo el cabecilla Iván Jacobo Idrobo Arredondo, alias “Marlon Vásquez”, en un video que colgó ese grupo en redes sociales.
La decisión supone una desafiante respuesta a la suspensión regional del cese al fuego que había decretado el presidente Gustavo Petro el pasado 17 de marzo y que dio pie a la reactivación de las operaciones militares contra esos ilegales en el suroccidente del país (Nariño, Cauca y Valle del Cauca).
Los disidentes aseguraron que el nuevo Bloque hará presencia en los departamentos de Huila, Tolima y Quindío. Incluso, amenazaron con ejecutar un despligue político y militar.
“Hoy, nuevamente, por arrogancia y orgullo militar –en búsqueda de victorias que en siete años no han logrado– rompen de manera unilateral el cese al fuego con nuestra organización. Ante esto, respondemos con un despliegue político-militar”, señaló el cabecilla “Arredondo” mientras era escoltado por cuatro guerrilleros que exponían su arsenal.
Es que los comandados por “Iván Mordisco” ya habían irrespetado los acuerdos logrados con el Gobierno al lanzar un ataque contra un grupo de indígenas en Toribío (Cauca). Ese hecho dejó una mujer muerta y dos hombres heridos el pasado 16 de marzo.
¿Una reorganización?
Aunque las acciones de los disidentes parecen estar poco o nada realcionadas con la voluntad de paz, el Gobierno argumentó que el anuncio del EMC puede llegar a favorecer la mesa de diálogos.
“Esa es una reorganización interna de ellos y tienen todo el derecho de hacerla”, fueron las declaraciones de Otty Patiño, alto comisionado de paz, cuando se le preguntó por el nuevo bloque disidente.
El comisionado afirmó que esta “reorganización” podría traer beneficios a la mesa diálogos.
“Ahora ellos se están conformando en bloques y lo que hacen es reagrupar sus frentes. Si esto contribuye a que se tenga más responsabilidad entre los frentes que, a veces cada cual hace lo que quiere sin que exista una responsabilidad más centralizada, entonces bienvenida sea la reorganización de esos nuevos bloques”, puntualizó Patiño.
Los subversivos, por su parte, afirmaron que al nuevo bloque se vincularán “cientos de jóvenes” que han llegado a las filas armadas en los últimos años.
Los informes de inteligencia indican que los disidentes del EMC ya están presentes en 147 municipios y 2.845 veredas a lo largo del territorio nacional.
El denominado “Bloque Central” se sumaría a las acciones ilegales que ya adelantaban el Bloque Occidental Jacobo Arenas, el Bloque Oriental Jorge Briceño y el Bloque Magdalena Medio.
“Las disidencias no han sabido entender el clamor de los que buscan el diálogo y esta acción solo pretende dilatar las negociaciones porque ellos no están dispuestos a renunciar a las rentas del narcotráfico. La Paz Total es una entelequia que el Gobierno actual planteó”, analizó Mauricio Montoya, experto en conflicto y profesor de Ciencia Política.
El anuncio de la creación de la nueva estructura se conoció dos días antes de la reunión extraordinaria que tendrá el Gobierno entre el 3 y el 6 de abril en San Vicente del Caguán (Caquetá), precisamente para buscar soluciones a la crisis que atraviesa la mesa de diálogos.
Piden suspender los diálogos
Los opositores del presidente Gustavo Petro y su apuesta de Paz Total se expresaron en el Congreso para pedirle al Gobierno que se levante la negociación con los disidentes de Iván Mordisco.
“(Petro) nos está devolviendo a las peores épocas de la violencia en Colombia”, señaló el senador del Centro Democrático, Miguel Uribe Turbay.
A su turno, el representante Hernán Cadavid sostuvo que, con este nuevo bloque, las disidencias buscarán “delinquir y someter al pueblo colombiano”. En ese sentido, insistió en que durante el gobierno Petro “esta guerrilla se ha fortalecido absolutamente, mientras el Ministerio de Defensa amarra de manos a la Fuerza Pública”.
“Su desidia, contemplación o incapacidad nos tienen con una guerrilla creciendo a pasos agigantados y convertidos en actor político”, señaló Cadavid.
El congresista también alertó que el EMC tuvo un aumento del 208 % en número de integrantes durante los últimos seis años, “pasando de unos 1.000 integrantes a 3.545 miembros actualmente”.
La decisión de continuar en un diálogo, en todo caso, dependerá del Ejecutivo. Deberá revisar si es viable continuar la negociación con un grupo que está dispuesto a reclutar y a adelantar acciones ofensivas contra los civiles y la fuerza pública mientras grita que tiene voluntad de paz.