Devengar 35 millones de pesos cada mes no le parece suficiente a la senadora Berenice Bedoya. Después de estar en el ojo del huracán por hacerle el quite a un proyecto que busca reducir ese millonario salario, la congresista del partido ASI –que hace alarde de la defensa las luchas sociales– se mantuvo en firme en su postura y aseguró que bajarle el sueldo a los legisladores no aportará en la lucha contra la corrupción.
Bedoya se hizo viral el pasado puente festivo cuando se divulgó un video en el que se quejó porque solo recibiría 8 millones de pesos de los 35 que gana legalmente porque, según ella, le toca asumir los gastos de su esquema de seguridad. A pesar de que esa afirmación le costó críticas, y hasta insultos, esta no ha sido la única controversia en la que ha estado involucrada esta congresista antioqueña.
La mandamás de la ASI
Bedoya no es una congresista del montón, pues en el escenario político se le reconoce por tener el poder absoluto de la Alianza Social Independiente (ASI), partido que preside. Esta mujer, nacida en Yarumal, es una contadora pública a la que poco le preocupan las críticas, pues ni siquiera tuvo reparo alguno para autoavalarse y llegar al Senado este año tras quemarse en su candidatura a la Cámara en el año 2014.
Quienes la conocen aseguran que es una política calculadora que dirige un partido alternativo como si fuera uno tradicional, pues en ella recaen todas las decisiones importantes de la colectividad. “En la ASI no se mueve un dedo si ella no lo ordena”, dijo una fuente de ese partido que pidió no revelar su identidad.
Esa especie de autoritarismo en las decisiones de la ASI quedó en evidencia en enero de este año cuando el partido avaló a Sergio Fajardo. Una fracción de la colectividad decantó su apoyo por el también precandidato presidencial Alejandro Gaviria y de inmediato Bedoya apareció para desacreditar esa iniciativa.
El 2 de junio, tras la quemada de Fajardo en primera vuelta, Bedoya anunció su adhesión y a Gustavo Petro, a pesar de la negativa de los senadores electos de la ASI, Jairo Castellanos, Guido Echeverri y Gustavo Moreno Hurtado.
Tuvo enredo por los avales
La polémica que más empañó a la ASI se registró con Bedoya a la cabeza. Fue a mediados de 2019, cuando se destaparon una serie de reclamos por supuestas irregularidades –que no se comprobaron– en la entrega de avales para las elecciones de octubre de ese año.
En medio de esa controversia, el entonces senador Jonathan Tamayo (‘Manguito’) emprendió una disputa pública con Bedoya al buscar apoyos para quedarse con la dirección de esa colectividad. La iniciativa de Tamayo, cercano al uribismo, no prosperó.
Bedoya no suma ni un mes en su curul, que asumió el 20 de julio, y ya lidia con su primera polémica: la de su negativa para bajarse el sueldo