Acompañado de sus más altos funcionarios, el presidente Gustavo Petro arribó sobre las 3:50 al Congreso de la República para la instalación de la nueva legislatura este sábado 20 de julio. Es la segunda vez que el jefe de Estado se dirige al Congreso y hay expectativa frente al discurso que ofrecerá en el Parlamento ante el inicio de sesiones.
Durante la instalación, el jefe de Estado arranco pidiéndole perdón a los congresistas y al pueblo por el escándalo de corrupción en la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en cabeza del exdirector Olmedo López. En ese sentido, admitió la responsabilidad política por las presuntas irregularidades: “Les pido a ustedes, como representantes del pueblo y al pueblo perdón por lo que ha acontecido, que no puede repetirse”.
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“Hay lecciones que hay que recoger de esos hechos aún en proceso de investigación. El señor Olmedo nunca fue una transacción política de ningún grupo político aquí presente, ni ausente. Él viene de la izquierda, de la izquierda desde hace décadas. Lo cual hace que tengamos que pensar que el tema de la corrupción no es un tema ideológico”, manifestó.
En esa línea, aseguró que no esperó de Olmedo López “una actitud como la que hemos encontrado” y dijo que el exdirector se degradó de manera terrible. “La administración está seriamente comprometida en recuperar los dineros y le corresponde a la justicia el mismo hecho y la investigación. Que un hombre se degrade de esa manera es terrible. Muchos de sus amigos murieron asesinados en el empeño de cambiar a Colombia”, agregó.
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Además, manifestó que Olmedo López no puede ser solo un mal recuerdo, “sino una experiencia que nos tiene que enseñar permanentemente a tener la guardia levantada contra cualquier tipo de exabrupto contra el erario y los dineros del pueblo”.
Posteriormente, el mandatario habló de la reforma agraria y de la necesidad de robustecer la agricultura como motor del país: “Redujimos en 10 % en un solo año la cantidad de pobres en el campo. Si pudiéramos hacerlo seis o siete años seguidos... no saquen de esto reflexiones que la prensa siempre usa para atacarme, se acabaría la pobreza en el campo”, sostuvo.
En ese sentido, manifestó que el propio Acuerdo de Paz señala que, aunque se necesitan tres millones de hectáreas fértiles de tierra, su Gobierno solo ha podido comprar 184.000 hectáreas. Según el mandatario, se trata de una promesa de campaña “y ya van dos: reactivamos la agricultura e hicimos del turismo el segundo renglón económico de nuestras estructuras productivas y de servicios”.
Sin embargo, reconoció que al país no le está yendo bien “en la industria y básicamente porque la vivienda es un arrastrador de la industria, porque demanda el hierro, el cemento, las cerámicas, los productos químicos, los productos de madera”. En ese sentido, reclamó por las altas tasas de interés: “Nos están ordeñando literalmente”, dijo, al tiempo que manifestó que “no vamos a poder desarrollar la industria si tenemos altas tasas de interés y si tenemos altas tarifas de energía”.
Por todo ello, le pidió ayuda al Congreso para avanzar en la reactivación económica, “lo que implica cambio de normas y entre esas, cambio de leyes, la eléctrica, por ejemplo”.
Por otro lado, habló de la “paz hecha, la paz por hacer”, reconociendo que hay problemas en el Acuerdo de Paz firmado con las extintas Farc. “Sí creo que hicieron trizas la paz (...) “lo de Santos pudo haberse sostenido y profundizado mucho más, y hoy no tendríamos la violencia que tenemos. No fue así, y no podemos llorar sobre la leche derramada, pero tenemos que ver cómo se cumple ese Acuerdo”.
Además, señaló que la violencia de hoy tiene una raíz en lo ilícito, “llámese cocaína, llámese oro, llámese ganado (...) acabar esa economía ilícita es la posibilidad de la paz. Lo que hoy hay que negociar, si es que hay que negociar, es cómo se sale de la economía ilícita en un territorio”. Frente a los diálogos de paz con las disidencias del denominado Estado Mayor Central, manifestó que no quisieron dialogar en Cauca justamente cómo acabar esa economía ilícita. “Decidió volver a las armas y atacar, y matar gente inocente”.
El jefe de Estado también le dedicó parte de su discurso a destacar un descenso en el coeficiente de Gini y la pobreza por ciudades, cabeceras y zonas rurales. “Es lo que más me alegra a mí en el corazón. En medio de las turbulencias de los Olmedos, esto ha sido un elixir y un oasis, porque de alguna manera, y tengo que decirlo, el Gobierno ha sido eficiente”.
Además de insistir en reducir la jornada laboral e instar a darle un empujón a una ley que propuso el expresidente Álvaro Uribe, insistió en su pacto político: “Un acuerdo nacional como llaman en el Acuerdo de Paz, un acuerdo político nacional, nosotros lo llamábamos diálogo nacional. Es entre nosotros, claro, pero es con el pueblo”.
Incluso, Petro levantó ampolla al hacerle un guiño a su reforma a la salud: “La Ips se han reactivado, están jalonando la economía nacional, se están reactivando por el giro directo que aquí algunos criticaron. El giro directo a hospitales y clínicas es el mayor reactivador económico de Colombia. No estamos en desacierto y por eso vamos a volver a presentar la reforma a la salud altamente concertada para su discusión de nuevo en el Congreso”.
El llamado a lista en el Salón Elíptico, donde se reunió el Congreso en pleno, arrancó pasadas las 3:00 de la tarde, con todo y que la sesión estaba prevista para arrancar a la 1:00 de la tarde. La tardanza en el Parlamento fue tal que el presidente tuvo que esperar a ser llamado formalmente por emisarios protocolarios del Congreso para acercarse a la Corporación y dar su discurso.
A diferencia de lo que sucedió en el desfile del 20 de julio, el jefe de Estado estaba puntual en Palacio de Nariño a la espera de ser llamado por la Comisión Protocolaria del Congreso para atravesar la Plaza de Armas, que separa al Capitolio de Palacio. Se trata de una formalidad previa a la instalación en firme de la nueva legislatura.
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El presidente estuvo acompañado de todo su gabinete, en cabeza de la vicepresidenta Francia Márquez, y de la directora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), Laura Sarabia.