El jefe máximo de las Farc, alias ‘Timochenko’, envió una carta al general Rubén Darío Alzate, donde cuestiona la reacción “precipitada” del presidente Juan Manuel Santos, al suspender los diálogos y condicionarlos a la liberación del alto mando militar, y sostiene que “es claro que no se trata igual a un general que a unos soldados”.
“Es cierto que el presidente Santos reaccionó precipitadamente al suspender los diálogos de paz, condicionando su reanudación a su pronta liberación. Pero también lo es que paralelamente envió en secreto un propio a plantear alternativas”, puntualiza el documento.
En este sentido, argumenta que ya habían constatado esta situación con los policías y militares que permanecieron largos años en condición de prisioneros de guerra a la espera de un canje por los nuestros.
“Creemos, general Alzate, que alguna voz cuerda debe brotar del seno de las fuerzas armadas, tras medio siglo de fallidas operaciones para exterminar la oposición política”, señala.
De acuerdo con eso, dijo que las viejas concepciones de la guerra total deben ceder ante otras nociones de seguridad que enfaticen en los verdaderos intereses nacionales, los de las grandes mayorías, “no los de unas élites adineradas y egoístas”.
“Nuestro comandante Manuel Marulanda Vélez siempre mostró interés por dialogar con los mandos militares sobre el tema de la paz, lo cual nunca se ha permitido bajo la excusa de que las fuerzas armadas no son deliberantes”, señala.
De otra parte, reconocer que el secuestro del general fue un caso “excepcional y rarísimo”, aunque también podría indicar que la agudeza de la confrontación empieza a afectar las más altas jerarquías del mando militar, algo impensable hasta ahora.