El Pacto Histórico decidió pasar al ataque judicial ante los señalamientos que le han hecho al presidente Gustavo Petro en torno a ser supuestamente responsable de ciertos aspectos que terminan golpeando la economía nacional. Y el más reciente episodio, que terminó por evidenciar la nueva estrategia de los alfiles del Jefe de Estado, se dio cuando –vía redes sociales– lo culparon por la reducción de operaciones de Falabella en Colombia.
Quien lanzó el primer golpe fue el senador del Centro Democrático Miguel Uribe, quien aseguró que, supuestamente, la firma chilena comenzaría a reducir su presencia en el país por lo que el congresista bautizó como “efecto Petro”.
De hecho, Uribe advirtió que “la incertidumbre y desconfianza que Petro ha desatado, sumadas a la tributaria que desincentiva la inversión, lleva a que empresas busquen fortalecer canales digitales y cerrar tiendas físicas”.
Esto motivó una respuesta directa de Petro, quien le dijo a su opositor que lo que aseguró “no es cierto” y que el comercio mundial está mutando más a fondo a los canales digitales. Pero más allá de una respuesta política, normal en el debate coyuntural diario del país, llegó el contragolpe de sus fichas del Pacto Histórico.
En efecto, el penalista Miguel Ángel del Río –quien ha asesorado a Petro en algunos temas jurídicos– advirtió que llevará a Miguel Uribe ante la Corte Suprema de Justicia por pánico económico: “Será denunciado”.
Lo que busca el jurista es que el congresista precise sus argumentos, pues es sabido que el desmonte de operaciones parcial de Falabella estaba anunciado desde hace más de un mes y que adjudicarle ese paso al nuevo gobierno desataría incertidumbre. Esto último es lo que, entre otras cosas, se procesa cuando hay una acusación por pánico económico.
Pero Uribe se mantuvo en su postura y, según sus allegados, irá a la Corte cuando sea requerido. Eso sí, añadió que los efectos de la tributaria, de la cual ha sido un duro crítico, traerá decisiones similares a la de la chilena por parte de otras firmas extranjeras.
En este contexto se sabe que, si se presentan señalamientos similares, Del Río y los asesores externos de Petro analizan si es necesario ampliar la estrategia judicial para evitar que el Jefe de Estado termine culpado de cosas que consideran no son su responsabilidad. “El efecto Petro es que la oposición está tan desesperada por el buen gobierno, que les toca tergiversar las noticias para poder justificar su pobre accionar político”, fustigó el senador del Pacto Histórico Gustavo Bolívar.
En todo caso hay expectativa porque si toda crítica termina en una denuncia judicial podría gestarse una especie de intento de censura.
El Pacto Histórico decidió pasar al ataque judicial ante los señalamientos que le han hecho al presidente Gustavo Petro en torno a ser supuestamente responsable de ciertos aspectos que terminan golpeando la economía nacional. Y el más reciente episodio, que terminó por evidenciar la nueva estrategia de los alfiles del Jefe de Estado, se dio cuando –vía redes sociales– lo culparon por la reducción de operaciones de Falabella en Colombia.
Quien lanzó el primer golpe fue el senador del Centro Democrático Miguel Uribe, quien aseguró que, supuestamente, la firma chilena comenzaría a reducir su presencia en el país por lo que el congresista bautizó como “efecto Petro”.
De hecho, Uribe advirtió que “la incertidumbre y desconfianza que Petro ha desatado, sumadas a la tributaria que desincentiva la inversión, lleva a que empresas busquen fortalecer canales digitales y cerrar tiendas físicas”.
Esto motivó una respuesta directa de Petro, quien le dijo a su opositor que lo que aseguró “no es cierto” y que el comercio mundial está mutando más a fondo a los canales digitales. Pero más allá de una respuesta política, normal en el debate coyuntural diario del país, llegó el contragolpe de sus fichas del Pacto Histórico.
En efecto, el penalista Miguel Ángel del Río –quien ha asesorado a Petro en algunos temas jurídicos– advirtió que llevará a Miguel Uribe ante la Corte Suprema de Justicia por pánico económico: “Será denunciado”.
Lo que busca el jurista es que el congresista precise sus argumentos, pues es sabido que el desmonte de operaciones parcial de Falabella estaba anunciado desde hace más de un mes y que adjudicarle ese paso al nuevo gobierno desataría incertidumbre. Esto último es lo que, entre otras cosas, se procesa cuando hay una acusación por pánico económico.
Pero Uribe se mantuvo en su postura y, según sus allegados, irá a la Corte cuando sea requerido. Eso sí, añadió que los efectos de la tributaria, de la cual ha sido un duro crítico, traerá decisiones similares a la de la chilena por parte de otras firmas extranjeras.
En este contexto se sabe que, si se presentan señalamientos similares, Del Río y los asesores externos de Petro analizan si es necesario ampliar la estrategia judicial para evitar que el Jefe de Estado termine culpado de cosas que consideran no son su responsabilidad. “El efecto Petro es que la oposición está tan desesperada por el buen gobierno, que les toca tergiversar las noticias para poder justificar su pobre accionar político”, fustigó el senador del Pacto Histórico Gustavo Bolívar.
En todo caso hay expectativa porque si toda crítica termina en una denuncia judicial podría gestarse una especie de intento de censura