Desde que empezaron las protestas este jueves en Bogotá, los manifestantes (ligados a movimientos sindicales, centrales obreras y a las llamadas “juventudes con Gustavo Bolívar”) decidieron asediar la Corte Suprema de Justicia, que en esta mañana tuvo votación para elegir nueva fiscal General de la Nación, votación que no tuvo humo blanco. El punto es que ahora, casi seis horas después la multitud se sigue agolpando y los magistrados no han podido salir del recinto.
Se han visto decenas de videos en las afueras de la Corte Suprema de Justicia en los que se ven los manifestantes pidiendo que se elija ya una fiscal para que no quede en el puesto, como encargada, la vicefiscal Martha Mancera. Se trata de un gesto en contra de la división de poderes como no se veía en Colombia hace décadas.
A la pregunta “¿es cierto que están secuestrados?” varios magistrados le respondieron a EL COLOMBIANO: “Es cierto, no podemos salir de Palacio”.
Cuentas activistas en X (antes Twitter) ya habían publicado fotos con el mensaje de que no iban a dejar salir a los magistrados del recinto. Mientras tanto, los accesos al Palacio de Justicia quedaban totalmente bloqueados. “La consigna es simple: no salen los magistrados hasta que la Corte Suprema de Justicia elija la nueva fiscal”. Más tarde, los mensajes en ese tono fueron eliminados de la red social.
Por medio de su cuenta en Twitter, el presidente Gustavo Petro dijo: “En mi gobierno no se permiten infiltrados en las marchas con objetivos políticos que no son los de los manifestantes. Estas personas enviadas para bloquear el palacio deben ser profundamente investigadas. La orden a la policía es despejar las puertas con respeto pero con contundencia. Punto”.
El trino ha sido rechazado por varios usuarios de las redes sociales, pues consideran que los ánimos han estado caldeados desde que el mismo Presidente empezó a poner en tela de juicio el rol de la Corte en la elección de la próxima fiscal.
Minutos más tarde, comenzaron los disturbios en la calle 12 con carrera 8 tras la intervención del antiguo Esmad para dispersar a los manifestantes.