La abogada Luz Adriana Camargo entró de última a la terna que presentó el presidente Gustavo Petro ante la Corte Suprema para elegir a la próxima fiscal general; y hoy, luego de 4 sesiones de votación, se llevó las mayorías y se perfila como la próxima cabeza del ente investigador. Al parecer, poco importó la sombra que carga por sus trabajos con un cercano al gobierno Petro.
El panorama en realidad no fue inesperado. Tras llegar en segundo llamado, su experiencia en corrupción y parapolítica la convirtieron en la segunda favorita entre los togados. El primer lugar parecía estar reservado para la abogada Amelia Pérez, que en varias rondas se llevó la mayoría de votos. Pero ahora, con un escándalo por publicaciones fuera de tono de su esposo, a Pérez la hicieron a un costado.
Hasta ese momento, Camargo tenía un reparo y es su evidente cercanía con el ministro de Defensa, Iván Velásquez. Fueron coequiperos por más de una década en la justicia. Diferentes sectores la han señalado por esa relación laboral y han cuestionado su independencia.
Y es que si hay algo importante en la elección del fiscal es la autonomía de la elegida a ocupar ese cargo. Precisamente, esa también fue una de las críticas hacia la ternada Pérez, pues en su hoja de vida quedó constancia de su paso por la Alcaldía de Bogotá durante el mandato de Petro; su esposo también fue cercano a esa administración.
Ahora, con Camargo como favorita, vuelven a tomar fuerza las dudas frente a cómo sería su gestión en el caso hipotético de que sea elegida como fiscal general. Sobre todo por las decisiones que tendría que tomar.
“La Corte tiene que buscar un fiscal independiente del gobierno que lo terna, porque el fiscal hace parte de la rama jurisdiccional y no puede haber gente que dependa de un partido gobernante de turno, eso podría influir en sus decisiones”, dijo el exmagistrado Jaime Arrubla en una reciente entrevista con EL COLOMBIANO.
Ese sería un asunto que hasta a Camargo le preocuparía, pues ella misma ha tenido que proclamar varias veces que es independiente y que velará por ello en caso de ser la próxima fiscal general de la nación.
Su carrera laboral junto a Velásquez
En su primera etapa laboral, después de graduarse de la Universidad de la Sabana, Camargo se dedicó a ejercer en juzgados de Bogotá y llegó hasta la Fiscalía. Entre 1997 y 2004, Camargo se convirtió en fiscal delegada ante la Corte Suprema para investigar casos de corrupción de altos puestos del gobierno. En el ente investigador estuvo 7 años y salió a causa del fiscal Luis Camilo Osorio quien la señaló de investigar a un político afín al alto funcionario.
Luego, en una segunda etapa de su vida profesional, conoció a Iván Velásquez, actual ministro de Defensa del Gobierno Petro. Fue en el 2005 cuando Camargo coincidió con el funcionario, ambos fueron magistrados auxiliares ante la Corte Suprema.
Hicieron parte de la Comisión de Apoyo Investigativo de la Sala Penal y tenían la misión de investigar la parapolítica en Colombia. La estrategia tuvo como resultado más de cincuenta políticos condenados. A partir de ese momento, siguieron años juntos como coequiperos.
En 2013, Velásquez se convirtió en el director de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), y pensó en Camargo para completar su equipo de trabajo. Le ofreció unirse como jefe de investigación y litigio para desenredar el entramado de corrupción en ese país y logró procesos contra políticos y funcionarios públicos. Uno de los golpes más destacados fue contra el expresidente Otto Pérez Molina y la exvicepresidenta Roxana Baldetti.
Una ronda extraordinaria para elegir fiscal
Poco o nada importó entonces que Camargo haya sido cercana a uno de los ministros del actual gobierno del presidente Gustavo Petro. Aunque no hubo un consenso total, los magistrados se acercaron a tener una nueva favorita. Por eso, al término de la sala plena programada para este jueves en la mañana, el presidente de la Corte Suprema, magistrado Gerson Chaverra, entregó detalles sobre una quinta sesión extraordinaria que se llevará a cabo el próximo miércoles.
“Agotada nuestra sesión ordinaria, si bien ninguna de las tres candidatas alcanzó la mayoría necesaria para ser declarada como la nueva fiscal general. Se adelantaron 4 rondas de votación y hubo unas mayorías bastante importantes que muestran que nos encontramos próximos o cercanos a alcanzar el consenso. Dado ese ambiente, que fue muy productivo, la Corte Suprema acordó por unanimidad llevar a cabo una sesión extraordinaria para el martes 12 de marzo, a partir de las 9:00 a.m. Sesión en la que estaremos concentrados de manera exclusiva en la votación para elección de la nueva fiscal”, dijo el magistrado Chaverra.