La celeridad y efectividad con la que Colombia ha dado atención de 360 grados a 1,8 millones de migrantes venezolanos que huyeron de la dictadura de Nicolás Maduro, fue la llave que el presidente Iván Duque usó en la IX Cumbre de las Américas para obtener el respaldo de Joe Biden y del continente para liderar el nuevo gran acuerdo migratorio que se pondrá en marcha para atender las olas humanas que cada tanto azotan a la región.
De paso, ratificó que –apoyado por Washington– estas cumbres no son espacios abiertos a las dictaduras. Y añadió que está seguro de que Colombia votará “bien” este 19 de junio para elegir a su sucesor en la jefatura del Estado. Este es el balance que Duque hace del evento en el que participaron 23 de los 34 jefes de Estado del continente.
¿Qué logros se trajo Colombia de esta IX edición de la Cumbre de las Américas?
“Varias cosas que son muy relevantes. En primer lugar, Colombia va a tener la apertura de una oficina del CDC (Centro de Control de Enfermedades) de los Estados Unidos, que es el grupo técnico de epidemiología tal vez más importante del mundo, para trabajar con nuestros epidemiólogos de campo. Segundo, hemos firmado una declaración hemisférica en defensa y en protección de la migración que reivindica la política y el esfuerzo de toda la agenda migratoria fraterna que ha tenido Colombia. Y, en tercer lugar, se abrieron nuevas oportunidades de inversión con distintos sectores, particularmente con el sector de producción audiovisual de Estados Unidos, dado que la American Motion Picture Association ve a Colombia como el mercado más competitivo del hemisferio.”
A parte de la Cumbre, Presidente, ¿Colombia reivindicó su lugar en otros escenarios hemisféricos?
“Tenemos una serie de intervenciones con agencias de cooperación en nuestro país vinculados a la agenda de protección de los océanos y a la agenda de adaptación al cambio climático. Y creo que la coordinación con los demás presidentes, y el hecho de dialogar sobre temas que a todos nos atañe, pues me parece que es un muy buen balance de esta Cumbre, que no se adelantaba hacía cuatro años”.
¿Colombia puede liderar este nuevo acuerdo regional sobre migración, que promovió el presidente Biden, con base en lo hecho en el país con los venezolanos?
“Sin lugar a dudas, porque hoy Colombia tiene 1,8 millones de migrantes bajo un estatuto de protección temporal a 10 años, que es la política migratoria tal vez más fraterna y más humanitaria que se haya conocido en este hemisferio. Y hoy estamos acompañando esa entrega con las tarjetas del Estatuto de Protección Temporal, que es la tarjeta de identificación; el registro biométrico; el paso por toda una serie de secuencia informática para garantizar la mayor visibilidad, pero también la mejor atención en materia de servicios sociales. Ya tenemos casi 600.000 venezolanos en el Sisben. Esto demuestra que lo que Colombia ha hecho, sin ser un país rico, es tal vez la política migratoria más importante que tenga hoy el mundo”.
Pero, ¿sí es posible un acuerdo continental sobre migración cuando no se invitó ni a Venezuela, ni a Nicaragua, ni a Cuba?
“Ellos no tienen por qué asistir, no deben asistir y no deben ser invitados, porque antes de promulgar la Carta Democrática Interamericana existía lo que se conoce como la Cláusula de Quebec. Y ahí queda absolutamente claro que en el sistema de cumbres no hay espacio para dictaduras ni para quebrantos institucionales del orden democrático”.
¿Cómo se debe trabajar la migración centroamericana, e incluso la africana que pasa por el continente, teniendo en cuenta el nuevo acuerdo suscrito?
“Dialogamos mucho sobre cómo prevenir esos flujos migratorios masivos hacia la frontera sur de Estados Unidos y, sin lugar a dudas, la mejor herramienta es a través de oportunidades. Nosotros tenemos absoluta claridad que hay que traer más inversión, inversión que traiga asentamientos de capital de largo plazo. Esos asentamientos de capital a largo plazo generen empleos y oportunidades. A más empleo y más oportunidades, menos presión migratoria se tendrá en la frontera sur de Estados Unidos”.
¿Colombia sí tiene recursos o necesita más para atender esta ola migratoria que no solo es de venezolanos?
“Necesitamos más recursos, sin lugar a dudas. Hemos puesto recursos nuestros, hemos recibido también recursos de Estados Unidos, de Canadá, de España. Pero, frente a otros países, necesitamos que los compromisos y promesas de donación realmente se desembolsen, porque sí siento que hay un desequilibrio entre muchas promesas que se han hecho en mesas de donantes y la capacidad de desembolsar esos recursos. No obstante, yo creo que Colombia ha demostrado que con una muy buena focalización de recursos es capaz de darle una atención digna a un porcentaje migratorio, que equivale casi al 4 por ciento de toda nuestra Nación”.
¿Es verdad que se está elaborando otro Conpes sobre migración para que el tema sea prioritario, inclusive, en el siguiente Gobierno?
“Nosotros ya tenemos un Conpes de migración, tenemos una política pública, tenemos un marco de gobernanza migratoria y tenemos una serie de instrumentos de atención. Entonces, muy seguramente, nosotros tengamos un nuevo documento de política pública antes de terminar el Gobierno, que se actualice ya sobre la base de los logros alcanzados y sobre cuáles deben seguir siendo esas intervenciones para consolidar todo esto como una gran política de Estado”.
Presidente, ¿hay preocupación en la región por el proceso electoral de este 19 de junio aquí en Colombia?
“Más que preocupación, yo creo que todos los colombianos tenemos que acudir a las urnas, votar bien. Hoy es claro que nuestro país está teniendo un debate entre dos modelos: un modelo estatista y un modelo de libertades económicas e individuales. Lo que esperamos es que, en esta última semana, los colombianos puedan ir a profundidad sobre los programas de los candidatos y que el próximo 19 de junio salgan a las urnas y elijan al próximo Presidente. No tengo duda de que el pueblo colombiano votará bien”.
En Los Ángeles, de forma paralela a la Cumbre, usted tuvo varias citas. ¿Con quiénes se reunió y cuáles fueron esos resultados?
“Bueno, tuvimos reuniones con el presidente Joe Biden, con quien conversamos en algunas oportunidades; y con los presidentes Jair Bolsonaro, Mario Abdo Benítez, Alberto Fernández, Luis Abinader. Y con los primeros ministros de Barbados, Bahamas, Jamaica, y Antigua y Barbuda. También con el presidente Guillermo Lasso, y tuve la oportunidad de dialogar con el presidente Gabriel Boric. Así mismo, tuve la posibilidad de saludar al primer Ministro Justin Trudeau. Es decir, tuvimos un intercambio con muchos jefes de Estado, pero también reuniones muy importantes con el sector privado, con la sociedad civil, con el secretario Luis Almagro, de la OEA. En fin, tuvimos una serie de reuniones bilaterales que acompañaron también una agenda de llegar a esta Cumbre con propuestas muy concretas en materia migratoria, climática y en defensa de la democracia”.
Presidente, también se firmó en la Cumbre la declaración América por la Protección del Océano. ¿Esto en qué consiste y cómo beneficia a Colombia?
“Estamos marcando un hito y es llegar rápidamente a la declaratoria del 30 por ciento de nuestras áreas marítimas como áreas protegidas. Tenemos que reconocer que, al proteger nuestros atolones históricos, los arrecifes coralinos, estamos protegiendo la vida y la biodiversidad. Pero también estamos luchando contra fenómenos como la pesca de arrastre, que terminan convirtiéndose en una especie de deforestación de los océanos. Cuando se destruyen arrecifes coralinos se libera mucho dióxido de carbono, y tal vez, sea equivalente a toda la liberación de dióxido de carbono que se produce anualmente en la industria de la aviación. Entonces, hacer esta protección es proteger la vida, la biodiversidad, pero también reafirmar nuestra condición de ser un país bioceánico; y nos sentimos muy complacidos con que, con Panamá, Ecuador y Costa Rica, lanzamos el área protegía marina más grande del mundo, el área ‘Hermandad’. Y, ahora, también se suman otros países a esta causa por la protección de los océanos”.
Se le oyó mucho a usted hablar de transición energética. ¿Colombia lidera este tema en la región?
“Colombia hoy ha podido mostrarle al mundo que, en nuestro Gobierno, pasó de incipientes 28 megavatios de capacidad instalada de renovables no convencionales, a más de 2.800, que esperamos tener para finales de este año y que hoy ya son proyectos que están instalados o en proceso de instalación. Vienen 4.500 megavatios más, en los próximos dos años, y hay un potencial de más de 50.000 megavatios en los próximos años. Todo esto también se suma a que Colombia lanzó su estrategia del hidrógeno verde. También, es un país que viene dando pasos significativos en movilidad sostenible, donde tenemos ya hoy uno de los índices de vehículos eléctricos per cápita más altos de la región. Todo esto está siendo reconocido por el mundo” .