El presidente Iván Duque volvió a arremeter en contra de Nicolás Maduro. En esta ocasión, lo mencionó al cierre de la ceremonia de ascensos del Ejército, evento en el que lo calificó de “genocida y criminal de lesa humanidad”.
La frase no es nueva, pues ya la había dicho en 2019, ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Por tal motivo, el mensaje de esta vez se sobrentiende como la ruptura que hay con el gobernante venezolano, quien fue denunciado ante la Corte Penal Internacional (CPI) por delitos en su país.
Así lo recordó el jefe de Estado colombiano, quien a su paso resaltó que muchos países –como Colombia– reconocen al Gobierno interino de Juan Guaidó, recientemente agredido por seguidores del chavismo en el estado Cojedes, Venezuela.
La nueva arremetida se dio en el marco de unas declaraciones sobre el cambio de Gobierno que vivirá el país en los próximos días con la segunda vuelta a la Presidencia. En ese contexto, Duque dijo que si el nuevo Gobierno decide reconocer a esa dictadura, “en mi humilde opinión creo que será un gran retroceso en la defensa de la Carta Democrática Interamericana”.
La mención a ese documento, firmado en septiembre de 2001 –y a Venezuela–, viene de darse en la IX Cumbre de las Américas, en la que el Presidente se despachó ante líderes de la región contra las dictaduras que hay en el vecino país, en Nicaragua y Cuba.
Para Duque, las graves violaciones a los derechos de ciudadanos de esos países y la alteración del orden constitucional constituyen una dictadura que en Latinoamérica debe rechazarse. En lo que respecta a Colombia, el Presidente concluyó que la decisión que tome el nuevo gobernante va a tener que ser explicada ante la gente.
Otras menciones
Esta no es la única vez en la que Iván Duque arremete contra Nicolás Maduro. Como bien se dijo, en septiembre de 2019 lo dijo estando en Nueva York, Estados Unidos.
Esa vez preguntó que cómo no va a ser un genocida si es una persona que “se ha dedicado a perseguir grupos poblacionales de manera inmisericordiosa. La afirmación tiene como sustento la denuncia contra el líder del régimen presentada ante la CPI, la cual abrió, de manera preliminar, una observancia en febrero de 2018.
El curso de ese proceso internacional sigue abierto, y llevó a instalar en marzo de este año una oficina en Venezuela, para vigilar de cerca la investigación por crímenes de lesa humanidad contra personas opositoras al Gobierno.