No importaron los mensajes transmitidos por video en cada una de las cárceles en los que la ministra de Justicia, Margarita Cabello, explicó a los internos las medidas que está tomando el Gobierno para prevenir la llegada del covid-19 a esos espacios (ver Informe). Los desórdenes y revueltas no se hicieron esperar y en la noche del sábado hubo inconvenientes en, por lo menos, 13 centros penitenciarios en todo el país.
La situación más grave se presentó en Bogotá. Solo en La Picota el saldo de los disturbios y enfrentamientos con la guardia del Inpec es de 23 muertos (privados de la libertad) y más de 83 heridos (32 en centros hospitalarios), mientras que hay siete funcionarios del Inpec heridos, dos de ellos en grave estado.
La ministra afirmó que no hubo fugas y que el supuesto “plan criminal” fue controlado. Agregó que no hay ninguna situación relacionada con el covid-19 en las cárceles.
“Tampoco hay un problema sanitario que hubiera originado esos motines, hoy no hay un solo privado de la libertad, custodio o de cuerpo administrativo que tenga contagio de coronavirus o que podría estar aislado”, afirmó la jefe de esa cartera.
Por su parte, el director del Inpec, general Norberto Mujica, agregó que “gracias a la pronta reacción de la guardia se evitó la fuga de unos cinco mil privados de la libertad”.
La Fiscalía anunció una investigación para esclarecer lo ocurrido y designó un equipo de 45 funcionarios.
Uno de los principales objetivos del ente investigador, después de esclarecer las muertes de los internos, será determinar el por qué en el interior de estos penales “se cuenta, por parte de los internos, con equipos de alta tecnología desde donde se envió información en tiempo real de lo que estaba ocurriendo”.