Conforme a sus deseos, el presidente Belisario Betancur Cuartas fue enterrado en el cementerio Jardines del Recuerdo, en el norte de Bogotá, tras una despedida sentida pero discreta.
Tras pasar 24 horas en velación en la Academia Colombiana de la Lengua, en donde ostentaba el título de miembro honorario, el féretro de Belisario llegó sobre la 1:00 p.m. de ayer en caravana fúnebre, hasta la Capilla de los Santos Apóstoles del colegio Gimnasio Moderno, para recibir un servicio religioso.
Al igual que lo hizo el día anterior para el velorio, el presidente, Iván Duque Márquez, acudió al lugar 45 minutos antes de la llegada del ataúd.
Destacó también la presencia de los expresidentes Juan Manuel Santos, que también había acudido al velorio, Álvaro Uribe Vélez, César Gaviria y Ernesto Samper.
Los dos primeros, reconocidos rivales políticos los últimos años, se saludaron de forma cordial e intercambiaron algunas palabras.
De los mandatarios vivos de Colombia, el único que no asistió a los servicios fúnebres del presidente nacido en Amagá, Antioquia, fue Andrés Pastrana que se encuentra en el extranjero.
Aunque había dejado claro en vida que no deseaba los honores de un funeral de Estado, que normalmente se hacen en el Congreso y en la Catedral Primada, el vehículo que transportaba los restos mortales del mandatario llegó escoltado por miembros de la Guardia Presidencial.
No obstante, Belisario pidió no hacer pública su despedida y por tanto los medios de comunicación no pudieron entrar al lugar. Además de los expresidentes, otras personalidades políticas también llegaron a rendirle tributo al jefe de Estado fallecido a los 95 años producto de una enfermedad renal.
El presidente del Partido Conservador, Hernán Andrade, destacó las calidades morales de Belisario, uno de los pilares de la colectividad: “Era un hombre cálido que siempre luchó por disminuir la desigualdad en Colombia. Él siempre trabajo porque esa brecha que vivió desde niño no la vivieran los demás”, comentó.
A su vez, el fiscal general de la nación, Néstor Humberto Martínez, comentó que “él era amigo de mi padre y creo que el mejor homenaje que podemos darle los colombianos es seguir consolidando la paz”.
Otro amigo suyo, Álvaro Leyva Durán, constituyente y exministro de minas de su gobierno, lo recordó: “Fue un gran amigo a quien tuve la oportunidad de conocer desde niño. Siempre estuvo presente su lucha por la democracia en un recorrido largo. Su gran legado es el haber intentado algo que no se puede suspender en el camino y mucho menos ahora”.
El Gobierno decretó tres días de duelo, con el pabellón nacional izado a media asta en los edificios oficiales y embajadas en el exterior. Un día antes, la Gobernación de Antioquia emitió el mismo decreto para homenajear a su hijo ilustre. Concluido el servicio, el cuerpo de Belisario fue trasladado hasta el cementerio Jardines del Recuerdo, en donde reposarán sus restos.