Al igual que todos los años, este 1° de mayo los trabajadores salieron a las calles a celebrar el Día Internacional del Trabajador. En diferentes puntos del país, miles de personas se reunieron para alzar su voz y exigir mejores condiciones laborales. Sin embargo, la jornada estuvo marcada por la participación del presidente Gustavo Petro, quien se unió a ella pese a las críticas y cuyo llamado, dicho sea de paso, aumentó la concurrencia en ciudades como Bogotá y Cali.
Y es que en varias ciudades del país la marcha de los trabajadores se convirtió en un apoyo al “gobierno del cambio” y sus reformas, lo que terminó pareciendo un pulso de números con la marcha del pasado 21 de abril organizada por los sectores que critican al Gobierno.
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Fue inevitable entonces que el presidente se quedara con todos los reflectores de la marcha que fue multitudinaria en Bogotá. Y es que en un extenso discurso de más de una hora, Gustavo Petro, hizo una intervención en la que criticó la oposición a sus reformas a la salud y a las pensiones, pero donde también se despachó en contra de sus opositores y hasta rompió relaciones con Israel.
“Lo que queremos es transformar en realidad este país; cosas podemos hacer ya, aún hay ministros y ministras que les da miedo, temen; otros van adelante. Todavía ustedes lo ven, nos quieren cercar, que movemos un pie aquí y ya nos cae la Procuraduría, que hacemos esta medida y nos aplastan, que presentamos tal proyecto de ley y llevan dos años y no lo cumplen, no lo votan, no lo discuten, no lo aprueban”, dijo el presidente Petro.
“Aquí vinieron unos a pedir que no haya cambios en Colombia. Nosotros aquí venimos a otra cosa, venimos aquí a clavar la bandera de la justicia social, de la democracia y de la paz definitiva en Colombia. Ministro o ministra que le dé miedo, dé un paso al costado y deje que otro lo pueda hacer”, añadió.
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Además, el primer mandatario advirtió a sus opositores que no permitirá que nadie lo saque de la Casa de Nariño antes de cumplir su periodo presidencial, asegurando que “el pueblo colombiano” no lo va a permitir. Así, se volvió a montar en el discurso del golpe de Estado, el cual ni siquiera ha sido un tema de quienes lo critican, y se ha tratado más de un globo que termina opacando los escándalos que le salen cada tanto al Gobierno.
“Esto no quiere decir que el presidente está convocando a una confrontación social violenta; mientras no pasen hacia la destrucción de la democracia, no. Queremos una democracia multicolor, no somos ingenuos, no somos bobos, ni somos cobardes”, explicó.
Por otro lado, Petro hizo una férrea defensa a sus reformas a la salud y pensional, asegurando que lo único que buscan es que todos los colombianos tengan acceso a la salud y todos los jóvenes y ancianos tenga esperanza con una pensión.
“El sistema de salud no es para unos pocos, sino que el sistema de salud debe ser para la totalidad de la población colombiana, porque la salud no es una mercancía, no es como comprar cerveza o whisky frío. En el terreno de la salud, todos somos seres humanos y, por tanto, de acuerdo a la Constitución, somos propietarios de derechos y el derecho fundamental es el derecho a la vida y la salud. La salud no puede ser un negocio”, dijo en torno al tema de la reforma a la salud.
Después, incluyó el tema de la reforma pensional: “Los que quieren alargar la jornada de trabajo y conducir al estatus de esclavo tampoco quieren que la medicina llegue al hogar pobre y que la pensión llegue al viejo. Hicieron de las pensiones un negocio de banqueros. Solo dos banqueros manejan el ahorro de los jóvenes, ellos ilusionados porque creen que con ese ahorro van a tener una pensión”, complementó.
Según el jefe de Estado, “acabaron con el derecho a pensionarse en Colombia, lo transformaron con un simple negocio de mercachifles de la vida misma”. Posteriormente, hizo referencia a sus opositores, aprovechando muy bien la audiencia y volviendo a caer en que es rechazado por el establecimiento, no por las denuncias de posible corrupción en su campaña y la falta de ejecución en el Gobierno, sino en que supuestamente les incomoda que él no sea de las clases gobernantes tradicionales.
“Les da rabia mi color de piel, les da rabia que hubiera nacido en un hogar de pueblo, que hubiera estudiado en un colegio público, en una universidad pública. No les gusta que no me llame Pastrana, que no me llame Ospina, que no me llame Lleras, pero yo no pertenezco a esa oligarquía. No pertenezco a esa pseudoaristocracia”.
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Y es que pese a que Petro insiste en su discurso del “golpe blando” y de que las oligarquías lo rechazan, su popularidad no repunta y el rechazo a su Gobierno se mantiene en el 60 %, mientras trata de brincar los escándalos por el supuesto vuelo de topes en su campaña electoral. Como en los días de las protestas del llamado estallido social, el presidente Petro ahondó en lo que algunos han llamado “odio de clases”. Dijo que “esta es nuestra respuesta”, haciendo alusión a que se quedará hasta el último día en la Presidencia de la República y no permitirá que lo saquen de la Casa de Nariño, como ha venido especulando en varias ocasiones. “La historia de Colombia ha cambiado y no tiene reversa y tiene la demostración popular, vamos por el camino del cambio”.
En ese sentido, trató de aclarar su polémica propuesta de Constituyente en el país, aseverando que lo que busca es que el pueblo tenga el poder, una frase que generó polémica en redes sociales, pues la Constitución de 1991 es garantista, fortalece instuticiones y fortalece la democracia. “Poder constituyente no es una frase lanzada al calor, el poder constituyente no es para ver si me reeligen como dice Uribe, yo no soy como Uribe; no soy adicto al poder, los adictos al poder terminan matando y el poder lo que hay es que entregárselo a la gente y yo lo que quiero es una democracia real en Colombia. Salir a las calles, a los barrios, a organizar el poder constituyente, es organizar las asambleas populares en todos los lugares de Colombia, no solo para detener un golpe (de Estado), sino para proponer y hacer realidad los grandes cambios que este país necesita”, finalizó.