Cero y van dos exmilitantes del M-19 que llegan a cargos clave de la administración del presidente Gustavo Petro y que están generando resquemor y polémica en la oposición uribista a su gobierno y en otros estamentos de la opinión.
El más recientes es el de Manuel Alberto Casanova Guzmán, quien por instrucción del primer mandatario acaba de asumir la jefatura de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI).
Casanova, filósofo egresado de Los Andes y con especialidad en Gerencia de Mercadeo y Administración Pública Contemporánea, llega a una entidad clave, cuyo propósito principal es vigilar que la integridad territorial y del mismo Estado se mantenga. Además, tiene acceso a información reservada y le responde directamente al Presidente de la República.
El ahora director de la DNI estuvo en el equipo de empalme de Petro en asuntos de seguridad y, según ha trascendido, estaba en el sonajero para este cargo junto a René Guarín, otro exmilitante del M-19.
Casanova trabajó en el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), en la Caja de la Vivienda Popular y también en la Alcaldía de Bogotá durante la administración de Petro. Desde hace décadas es muy cercano al Jefe de Estado.
Pero este no ha sido el único nombramiento de un exM-19. Hace 24 horas se conoció que Augusto Rodríguez llegará al Gobierno en calidad de director de la Unidad Nacional de Protección (UNP).
Rodríguez también ha sido muy cercano a Petro en varios escenarios, al punto que cuando estalló en campaña el escándalo de los ‘petrovideos’ este fue uno de los declarantes ante la Corte Suprema para ratificar que no se cometió ninguna irregularidad.
Es ingeniero químico y no ha estado muy vinculado a la vida pública, pero ahora deberá manejar la entidad que se encarga de garantizar la seguridad de los amenazados, incluidos los de oposición.
Estas dos designaciones generaron de inmediato polémica por su pasado en el M-19 y porque, de acuerdo con la oposición, no son prenda da garantía para proteger los secretos de inteligencia del país y la vida de las personas amenazadas.
El exviceministro Rafael Nieto Loaiza, por ejemplo –duro crítico de siempre de Petro–, aseguró que “la DNI produce la inteligencia y contrainteligencia estratégica nacional e internacional. ¿Qué se busca al entregar la DNI a un filósofo que fue guerrillero y no sabe de seguridad?”.
Y en un sentido igual, pero en referencia a Rodríguez, se pronunció el Centro Democrático, partido de oposición y cuyo líder natural es la némesis política de Petro, el expresidente Álvaro Uribe: “El nombramiento (...) es inconveniente, es una grave provocación y deja una enorme incertidumbre sobre las garantías de seguridad hacia la oposición”.