El presidente Gustavo Petro apenas lleva 16 días en la Casa de Nariño y ya cambió las bases de la política antidrogas de su antecesor, Iván Duque.
Mientras el exmandatario insistió en la idea del fumigar los cultivos ilícitos con glifosato incluso hasta después de que el Consejo de Estado frenó las aspersiones aéreas con ese químico, ahora Petro cerró la puerta a la erradicación forzada para apostar por la regularización.
Es más, ya la Policía suspendió las labores de erradicación forzada de cultivos de uso ilícito para modificarla por la erradicación voluntaria y la sustitución.
Petro viene buscando la despenalización de las drogas, una tarea en la que no puede trabajar solo y, por el contrario, necesita llegar a consensos con la Casa Blanca.
Ya su administración está en contacto con el gobierno de Joe Biden y este martes tuvo una reunión con emisarios de Biden para abordar esa nueva política de drogas.
Rahul Gupta, el director de la Oficina de la Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP), aseguró desde la Casa de Nariño que “Estados Unidos y Colombia hemos tenido 200 años de historia compartida para forjar una trayectoria en la política antidrogas. El presidente Biden es consciente que muchas de las políticas del pasado han marginalizado a algunas personas, no han trabajado para muchas poblaciones y lo podemos hacer mejor”.
Es más, según Gupta la administración Biden está en una “nueva era sobre la política de drogas que es holística, basada en ciencia y centrada en la persona”.
Las gestiones de la Casa de Nariño para finiquitar la nueva política contra la drogas están siendo encabezadas por el canciller Álvaro Leyva, el ministro de Defensa Iván Velásquez y la encargada de la cartera de Agricultura, Cecilia López, quienes participaron en el encuentro de este martes con la delegación de Estados Unidos.