Por Santiago Ángel
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EL COLOMBIANO conoció los datos exactos del número de contratistas por prestación de servicios en la Casa de Nariño y los recursos invertidos. ¿Burocracia exagerada?
Por Santiago Ángel
El presidente Gustavo Petro tiene una idea del Estado que recoge las teorías económicas de John Maynard Keynes. Estas señalan que el Gobierno debe intervenir en la economía a partir de la política fiscal con gasto público, para solucionar los problemas que deja el mercado. Eso es coherente con el aumento notorio de recursos de la Presidencia en la contratación por prestación de servicios, una abundante planta que compone nómina y asesores y, que, de acuerdo con las cifras oficiales conocidas por EL COLOMBIANO, aumentó en más de $4.500 millones y en 274 contratistas en solo un año.
Un derecho de petición contestado por el Departamento Administrativo de Presidencia detalla las cifras y deja varias preguntas. En 2022, Presidencia cerró el año con un total de 270 contratistas por prestación de servicios y en diciembre de 2023, un año después, la cifra fue de 544. En términos de recursos, eso significó un gasto público de $15.856.852.718 para 2022 y de $ 20.451.129.813 para 2023.
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Paradójicamente, el asesor publicó información falsa que acusaba a la congresista Katherine Juvinao de haberse alineado con periodistas que cubren Congreso para acordar qué decir en una rueda de prensa sobre el debate de la reforma a la Salud en la Cámara. Eso fue desmentido.
Otras de las críticas por gasto excesivo están relacionadas con los viajes al exterior de la primera dama, Verónica Alcocer; los del propio presidente, que tuvo 24 en total durante 2023 y ya lleva tres en 2024 a Suiza, Guatemala y Alemania; y la casa que el Gobierno alquiló por más de un millón de dólares en el Foro Económico Mundial de Davos, sin que otros países de las condiciones económicas de Colombia lo hicieran.
Esto significa que, en total, el Gobierno pagó más de $25.000 millones en 2022, entendiendo que seis de esos meses los administró el expresidente Iván Duque, y $32.900 millones en 2023.
A pesar de que el Gobierno ha demostrado problemas para la ejecución del presupuesto y la semana anterior estuvo atravesada por una compleja situación con el decreto que dejó en vilo $13 billones por varios días, el gasto en Presidencia no parece tener problemas.
Como lo dijo este diario, la salida de la directora de Presupuesto del Ministerio de Hacienda, Claudia Numa, solo unas semanas después de la renuncia de Jorge Iván González del Departamento Nacional de Planeación, desató una situación de incertidumbre en el sector público de Hacienda. Con Numa habrían salido dos asesores más y en el DNP hay rumores de despidos y no renovación de contratos en el encargo de Daniel Rojas.
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La otra situación en Palacio es con el director del Dapre, Carlos Ramón González, quien, a pesar de coordinar la agenda del presidente y de cumplir con las labores administrativas en Palacio, incluyendo la aprobación de estos presupuestos y los contratistas, no parece tan cercano al presidente en los últimos días. Una fuente le dijo a este diario que hay varios funcionarios de planta, que vienen desde gobiernos anteriores, que estarían asombrados por la manera en la que Palacio está decidiendo el gasto y la cantidad de contratistas en los últimos meses. “Nadie sabe qué hacen”, concluyó.