Francia Márquez, vicepresidenta de Colombia, no se había pronunciado respecto al caso Sarabia que ha revolcado la Casa de Nariño. Sin embargo, este viernes, 2 de junio, Márquez rechazó las chuzadas a la exniñera de Laura Sarabia, jefa de gabinete del gobierno Petro, quien estaría a punto de salir del despacho presidencial.
Lo que comenzó como un asunto personal por el robo de 7 mil dólares de la casa de la jefe de despacho de Presidencia, saltó a un escándalo de marca mayor: la Fiscalía confirmó que desde la Dijín de la Policía (dependencia del Ministerio de Defensa y de Casa de Nariño) se interceptó ilegalmente a Marelbys Meza Buelvas, quien trabajaba como niñera en la casa de Sarabia y fue señalada de la pérdida de ese dinero.
En síntesis, la exniñera habría tenido interceptado su celular por, al menos, 10 días, cuando la Policía había hablado de solo 72 horas, es decir, tres días.
La señora Meza fue señalada por Sarabia de haberse robado la plata, por lo cual la sometió –con su consentimiento firmado– a una prueba de polígrafo en la Casa de Nariño, aduciendo que se trataba de una cuestión de seguridad nacional por el cargo que Laura ostenta en el Gobierno. Sin embargo, según indicó el fiscal General, Francisco Barbosa –en rueda de prensa este jueves–, ninguna de las preguntas que se le hicieron a Meza tenían que ver con la seguridad del Estado.
“Rechazo las interceptaciones ilegales, hemos luchado toda la vida por la garantía de los derechos humanos, esa lucha le costó la vida a muchos de los nuestros”, trinó Francia Márquez.
La vicepresidenta también se refirió a que el Pacto Histórico habría llegado al poder con la esperanza del cambio y que se debe seguir trabajando para obtenerlo. “Llegamos aquí con la esperanza de un cambio, y seguiremos trabajando de manera incansable por ello”, se lee en el trino.
Sin embargo, mostró su apoyo al presidente Gustavo Petro en esta situación: “acompañamos al Pdte. @petrogustavo en el propósito de cambio en favor de la justicia social y la Paz”.