La vicepresidenta Francia Márquez aterriza en África este miércoles con el objetivo de afianzar las relaciones con ese continente. El pretexto inicial de la travesía de una semana por Sudáfrica, Kenia y Etiopía es mejorar los vínculos con la ciudadanía afro del mundo, pero detrás hay objetivos comerciales y políticos de ampliar el mapa de las relaciones exteriores de Colombia.
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El viaje de la funcionaria no tiene precedentes en las relaciones internacionales colombianas porque se trata de la primera visita oficial con carácter de Estado a esas geografías, pues hasta entonces solo el expresidente Ernesto Samper había mirado hacia esa zona del mundo. Empero, el liberal lo hizo en un contexto en el que Colombia se quedaba sin aliados en el globo por su entrada al grupo de “los No Alineados”, en plena época de la discordia con Estados Unidos.
La Vicepresidencia asegura que la agenda de Francia en África es la más ambiciosa que se ha trazado para ese continente en 26 años. Su catálogo de tareas “busca consolidar las relaciones diplomáticas, políticas, comerciales y culturales de manera bilateral y con la Unión Africana”.
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Hasta antes de que la vicepresidenta decidiera embarcarse rumbo a África, esa zona había sido un renglón olvidado en la política exterior de Colombia. El continente ha estado creciendo a niveles sostenidos en las últimas décadas, sobre todo desde la creación de la Unión, que tuvo lugar en 2002 para agrupar a los Estados en una sola institución, creando también organizaciones continentales para los asuntos comunes: un formato semejante al de la Unión Europea, pero en el Sur.
Gracias a esa instancia, casi toda el área continental africana es de libre comercio, incluyendo a los 54 miembros de la Unión, lo que ha hecho que el comercio interafricano se incremente en un 53% desde que comenzó a utilizarse esa estrategia. Ese porcentaje podría aumentar en tanto se termine la construcción de las cuatro autopistas panafricanas que conectarán esa parte del mundo de Norte a Sur y de Oriente a Occidente, con las que esperan dinamizar los intercambios en el comercio internacional.
En la actualidad, solo Costa de Marfil, Egipto, Marruecos, Sudáfrica, Gabón, Nigeria, Libia, Senegal, Angola y República del Congo importan bienes desde Colombia, por lo que una de las metas del viaje es ampliar el catálogo de socios internacionales del país. En plata blanca eso significa más compradores para los empresarios nacionales, por los que entre las 60 personas que viajarán con Francia están emisarios de las cámaras de comercio de siete ciudades: Bogotá, Tumaco, Buenaventura, Cartagena, San Andrés, Cauca, Chocó.
Durante 2022, el país exportó bienes a ese continente por 1.305 millones de dólares, un balance que presentó un crecimiento del 158% solo entre 2021 y 2022, con una canasta que incluye el petróleo, el carbón y el ganado en pie que envían desde Colombia hasta esa parte del mundo en los “barcos de la muerte”.
Los principales compradores de Colombia en África son Costa de Marfil, Sudáfrica, Gabón, Marruecos y Egipto. En esos y otros países hacen presencia 298 empresas nacionales que incursionaron en ese mercado, como Colombina y Aldor.
El viaje a África va más allá del comercio porque en discusión también está la creación de una visa africana que los ciudadanos extranjeros solo necesiten hacer un trámite para ingresar, así que en términos de turismo el relacionamiento con esa parte del mundo le da la oportunidad a los colombianos de ampliar la cantidad de lugares que pueden visitar sin trámites con cada Estado.
De los tres países que visitará Francia, el paso por Etiopía es fundamental porque esa es la sede de la Unión Africana y allí se abrirá una Embajada. Para leerlo desde una perspectiva de la política exterior tradicional: ir a Adís Abeba es como pasar por Bruselas, que es el centro de mando de la Unión Europea.
La otra parada, Kenia, tiene la única oficina de Naciones Unidas instalada en el sur del planeta ubicada en la ciudad de Nairobi donde quedan el Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA) y el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Habitat).
Relación Colombia y África, un vínculo intermitente
África solo apareció como una línea dentro de la política exterior de Colombia durante el segundo gobierno de Juan Manuel Santos. Antes de eso hubo intercambios con Costa de Marfil en el mercado cafetero, hacia 1980, y hubo una embajada conjunta en Namibia que operó entre nuestro país, México y Venezuela durante la década del 90. Sin embargo, a esa oficina nunca se envió a un embajador en funciones.
Las relaciones del Estado con las naciones africanas son relativamente recientes. En Argelia, por ejemplo, se reabrió la Embajada en la segunda administración de Santos después de que esta fuera cerrada en la década del 90 con el pretexto de que ese era un país inseguro.
Entre las naciones africanas, con la que más se ha afianzado la relación es Sudáfrica, donde el Estado colombiano y otros más abrieron sus oficinas diplomáticas durante el Gobierno de Nelson Mandela, en 1994. La agenda de la vicepresidenta en ese país tendrá un importante componente de paz.