Un total de 91 personas naturales, jurídicas y empresas reconocidas; prestamistas o inversores de capital y fideicomitentes fueron víctimas de una millonaria estafa en Cali, cuyos presuntos responsables ya fueron imputados por varios delitos.
Y es que, de acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, Álvaro José Salazar Romero, José Eduardo Cortés González y José Olmedo Manjarrez Valencia son los presuntos responsables de la promoción de un proyecto de construcción de un centro comercial en la capital del Valle del Cauca, el cual fue promocionado entre 2013 y 2018. Estos tres hombres, al parecer, se encargaron de vender locales y distintas áreas del proyecto sin contar con los recursos económicos para ese fin.
Los tres sujetos promocionaban la obra como un “megaproyecto” que contaría con hotel, restaurantes, bancos, consultorios médicos, entre otros establecimientos y, además, tendría cerca de 1.800 celdas de parqueaderos. En total, indicó la Fiscalía, fueron ofertados 340 inmuebles para diferentes usos.
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Pero, de acuerdo con la investigación del ente acusador, el proyecto no habría tenido viabilidad desde el inicio, dado que Manjarrez Valencia no contaba con el capital para adquirir el lote ni con $600.000 millones necesarios para los gastos preoperativos.
Ante esta situación, Salazar Romero se habría encargado de buscar financiamiento para la compra del terreno y, supuestamente, para iniciar la construcción del proyecto.
Los presuntos responsables defraudaron a las 91 víctimas por una cifra que superaría los 85.000 millones de pesos, de los cuales “24.000 millones presuntamente quedaron en manos de Manjarrez Valencia y 4.000 millones de pesos, al parecer, fueron apropiados por Salazar Romero”.
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Además, señaló la Fiscalía, “habrían obtenido préstamos de inversores de capital, comprometido el patrimonio de fideicomitentes, entre otras conductas a través de las cuales defraudaron al público que respondió a la propuesta de inversión”.
Estos millonarios recursos se habrían usado de manera indebida para otros fines distintos a la ejecución del complejo comercial.
Salazar Romero, Cortés González y Manjarrez Valencia fueron imputados, de acuerdo con sus posibles responsabilidades individuales, por los delitos de concierto para delinquir, administración desleal, hurto agravado por la confianza, estafa en la modalidad masa y falsedad en documento privado.