Germán Vargas Lleras no deja de ver lejano el año 2026. Si bien no se atreve a lanzar desde ya lo que sería su tercera candidatura presidencial –insistiendo en que “aún es prematuro”–, sabe bien que la oposición al Gobierno de Gustavo Petro es una plataforma que sigue dándole réditos a él y a su partido.
De allí que, desde diferentes plataformas y escenarios, arrecie en sus posturas, críticas y reproches a cómo va el país al mando del primer gobierno de izquierda. Su experiencia en lo público –pero su sagacidad en la arena política–, le dan para hablar de economía, salud, paz, infraestructura y, por supuesto, política.
En su primera entrevista cara a cara con un medio de comunicación en varios meses, el mandamás de Cambio Radical habló sin tapujos con EL COLOMBIANO y no se guardó nada a la hora de criticar al Gobierno. Al ratificar que “nadie está en plan de sacar a Petro”, Vargas Lleras asegura que el mandatario buscará reelegirse. Reclama que su mentado acuerdo nacional solo se da “con estructuras criminales” y alega que este Gobierno “terminará sin licitar ninguna obra importante”.
Responde además a su supuesta injerencia en el decisivo proceso para escoger procurador General, a los cuestionamientos por la otrora pertenencia de su hermano a una EPS y los reproches que el propio Petro le hizo cuando se discutía la reforma a la salud. En lo electoral es tajante y desde ya vaticina el 2026: “Tenemos que construir una alternativa que se enfrente a Petro”.
Esta semana usted dijo en un foro que, como iban las cosas en Colombia, “cualquier día” se podría quebrantar “la independencia de poderes y el Estado de derecho”. ¿Qué diagnóstico hace del país en tiempos de Gustavo Petro?
Yo veo el país como lo ven muchísimos colombianos: sumamente mal. En las próximas semanas se va a elegir al procurador General de la Nación. Este procurador va a tener una enorme incidencia el próximo año al interior del Senado en la selección de los magistrados, pero también al interior de las cortes en la composición de las ternas.
Hoy ya el Gobierno cuenta con tres votos fijos al interior de la Corte Constitucional. Me refiero a los doctores Juan Carlos Cortés, Paola Andrea Meneses y Vladimir Fernández. A principios del año vendrá el primer reemplazo, de la doctora Cristina Pardo y esa terna es del presidente. De manera que cualquiera que sea elegido tendrá ya cuatro votos en la Corte Constitucional y bastará con que el Gobierno se haga a un quinto voto para que consolide las mayorías en la Corte.
¿Qué implicaría para Petro tener mayorías en la Corte?
En ese momento, me temo mucho que cualquier decreto o emergencia que se expida será avalada por la Corte Constitucional y no habrá mucho más qué hacer. De manera que en manos del próximo procurador General, por la influencia que va a tener en las Cortes y en la conformación de las ternas, y también por la influencia enorme que va a tener en el Senado, va a ser un factor determinante en la elección de tres de los cuatro magistrados que serán reemplazados el próximo año.
El procurador siempre ha tenido muchas competencias, una enorme burocracia, pero nunca antes va a jugar un papel tan determinante. Creo que en estas semanas nos vamos a jugar el futuro de Colombia.
Basta que el Gobierno se haga a una mayoría de la Corte Constitucional para que le decreten la legalidad de todos sus actos. Yo pienso que el Gobierno no ha descartado propiciar una reforma constitucional, aún no sé por qué camino, para continuar en el ejercicio del gobierno.
Es decir, ¿no descarta que el presidente Gustavo Petro esté pensando en reelegirse?
No lo descarto. Está esperando consolidar unas mayorías que legitimen el procedimiento que piensan emplear. Aprovecho para hacerle un llamado de atención a las Cortes. En las manos de estas Cortes está el futuro de Colombia como nunca antes había ocurrido. Pienso que nuestro último bastión hoy es la Rama Judicial. Si ella cae todo estará perdido.
Usted en su momento dijo que le caminaría a la Constituyente que propuso Petro. Pasados estos meses, ¿sigue pensando igual?
Le caminaría a la Constituyente que está prevista en la Constitución. Es decir, con voto universal, por ejemplo. Pero el Gobierno nunca ha contemplado ese camino. Si consolida sus mayorías en la Corte me temo mucho también que el decreto que expedirá sea algo similar al de (Nicolás) Maduro.
Eso era una Constituyente, pero con preasignación de cupos. No eran unos constituyentes elegidos por voto universal. Le asignaban a un sindicato 60 cupos, a los gremios empresariales cinco, a las universidades públicas 20 y eso le permitió consolidar 324 constituyentes de los 374 que fueron elegidos. Esa Constituyente terminó consolidando la dictadura en ese país y permitiendo la reelección indefinida del señor Maduro.
¿Cree que el país está transitando hacia un modelo parecido?
Se lo repito una vez más. Están esperando consolidar unas mayorías en la Corte que hoy de pronto no tiene para lanzar la iniciativa que les permita continuar en el Gobierno.
Frente al tema de la Procuraduría se dice en los mentideros políticos que usted está moviendo a dos de sus candidatos para que queden en la terna. Uno es el exministro Luis Felipe Henao, que ya fue nominado por el Consejo de Estado, y otro es el exsenador Germán Varón Cotrino. ¿Qué tanta injerencia está teniendo y cómo está jugando en ese proceso?
Yo no estoy jugando ni he tenido contacto con ningún magistrado. A lo largo de toda la vida, desde mi época universitaria, en la cual fui compañero del doctor Germán Varón, he hecho política con él varias veces. Fue mi representante a la Cámara y cuando yo me retiré del Senado me reemplazó en la curul. Hemos sido muy amigos desde la época universitaria.
Del doctor Luis Felipe Henao no tengo sino gratitud y palabras de elogio. Cuando llegué al Ministerio del Interior y de Justicia en 2010 él fue mi secretario General y luego mi viceministro del Interior. Después mi viceministro en el Ministerio de Vivienda. Y cuando yo me retiré a fin de no inhabilitarme él me sucedió en el Ministerio y a lo largo de todos estos años hemos mantenido una relación profesional y personal muy estrecha.
Justo por esa cercanía hay suspicacia frente a un empujón de su parte y una supuesta injerencia...
Yo no tengo candidato. Son las Cortes las que los han escogido sin yo haber intervenido en absoluto. Lo que sí le puedo decir es que cualquiera de los dos que sea elegido, si es que son escogidos, el país no podrá estar en mejores manos. Tanto el doctor Henao como el doctor Varón guardarán absoluta independencia de la Rama Ejecutiva y del doctor Petro. Es una prenda de garantía para evitar lo que ya le mencioné.
Que sea esta entrevista una oportunidad para ratificarlo. ¿Tiene o no alguna injerencia en esta elección y está promoviendo a sus candidatos?
No. Lo que estoy es muy contento, tanto con la elección del doctor Luis Felipe Henao, así como con la eventual selección del doctor Germán Varón, pero ambos tienen sus propios méritos, una larga y exitosa carrera que los amerita tanto para ser ternados como eventualmente para ser elegidos. Mal haría de renegar de ellos.
En el ámbito familiar, ¿cómo han lidiado con los señalamientos del presidente contra su hermano, Enrique Vargas Lleras, por haber hecho parte de la junta directiva de La Nueva EPS?
El viernes, a las 12:00 de la noche, precisamente venció el plazo para que el doctor Petro rectifique (por orden del Consejo de Estado). No he tenido tiempo ni oportunidad de mirar los medios, pero parece que no lo hizo y que interpondrá un recurso. Yo una vez más pienso que el doctor Petro desprecia a la Rama Judicial, a la independencia de poderes y al Estado de derecho.
Una persona que tanto uso hizo de la tutela en el pasado hoy desprecia este mecanismo. La tutela y los recursos se pueden presentar, pero en el efecto de devolutivo. No suspende el cumplimiento de la misma, que en los términos del Consejo de Estado lo obliga a retractarse y a pedir públicas disculpas por sus agravios. Yo creo que este precedente abre un camino para tantos y tantos colombianos, y para ustedes los periodistas, de tener un instrumento distinto al de la Comisión de Acusaciones que les permite ejercer sus derechos.
Jamás había visto yo en este país, y en mi ya larga carrera política, a un presidente abusando de esa manera del fuero presidencial y utilizando eso para agraviar con calumnias, con francas mentiras, a ciudadanos en esa forma. Si no se cumple con la tutela incurrirá en desacato. Seguramente poco le importa, pero entonces tomaremos las acciones legales pertinentes. (El presidente Petro publicó una rectificación el viernes a las 5:52 p.m. en cumplimiento del fallo de tutela).
El pasado jueves, en un duro discurso, el presidente arremetió contra usted y dijo que faltó a la ética por criticar y hasta sabotear la reforma a la salud que se terminó hundiendo. Todo, porque su hermano hacía parte de la junta directiva de La Nueva EPS. ¿Qué le responde?
Sí, claro, nosotros desde la oposición estamos en total desacuerdo con la reforma que ya se hundió y con la que esta semana fue presentada. No creemos en que deba eliminarse el sistema de aseguramiento. No creemos que lo más conveniente sea estatizar el sistema de salud. Algunos lo han mencionado, vamos a regresar al antiguo Seguro Social y perder 30 años de avances en esta materia.
El sistema de salud está quebrado y lo está porque este Gobierno en dos años no actualizó la UPC (Unidad de Pago por Capitación), que es el valor que el Gobierno reconoce por cada colombiano afiliado al sistema. En estos meses empieza a sentirse escasez de medicamentos, escasez de vacunas y falta de atención en las entidades que el Gobierno ya intervino.
Será un desastre lo que termine ocurriendo con la salud de los colombianos porque compromete vidas y compromete la atención de miles de personas que estaban muy satisfechas con el anterior sistema. Muy grave. Esto ocasionará un perjuicio irremediable.
Colombia es hoy un país admirado en el mundo entero precisamente por su sistema de seguridad social. Nosotros presentamos nuestra propia reforma como un proyecto de ley estatutaria, porque creemos que sí hay asuntos en los que se debe y se puede avanzar. Nadie discrepa que hay que fortalecer más de 600 hospitales públicos en Colombia. Nadie está en desacuerdo con que se elimine la tercerización del empleo en el sector salud. Todos coincidimos en la conveniencia de formar más especialistas. Muy útil sería preservar las redes mixtas en materia de prestación de servicios, pero lo que este Gobierno está haciendo es destruyéndolo todo. Acabarán las prepagadas, acabarán los copagos y acabarán las redes de servicios. Todo crítico.
Entonces sí, tiene razón el doctor Petro: yo me he opuesto con patas y manos a su reforma a la salud, como también lo he hecho y lo hice esta semana con su nuevo proyecto de reforma tributaria.
¿Qué es lo que más le preocupa de esa reforma tributaria?
Es un desastre que se tramite ahora una enmienda tributaria de esa naturaleza, cuando la economía está parada, cuando los contribuyentes aún no se reponen del impacto que tuvieron en 2022. Yo estoy en desacuerdo con el impuesto al patrimonio, solo cuatro países en el mundo lo tienen. Es un impuesto antitécnico y confiscatorio, y este Gobierno no solo resuelve mantenerlo, sino que baja la base de los contribuyentes, de manera que una persona que tenga un apartamento, una finca y un carro ya será también objeto del pago de este impuesto.
Es más. El proyecto que radicaron establece una doble tributación, porque le impone un impuesto al patrimonio a las sociedades y también al socio de manera que vamos a terminar pagando tarifas entre 3.5 % y 4 %. Esas tarifas son expoliatorias, aun sin su patrimonio no tiene ningún rendimiento.
Estamos en desacuerdo con eliminar el régimen simple. Este es un Gobierno mentiroso que dice que eso no ha servido. El 52 % de los contribuyentes hoy en Colombia, antes del régimen simple, no tenían RUT y no eran sujetos tributarios. Me temo mucho que si eliminan el régimen simple miles de contribuyentes serán forzados a regresar a la informalidad.
¿Y qué opina usted de terminar de enterrar al sector de hidrocarburos con las nuevas tasas que ese proyecto prevé? También estoy muy en desacuerdo con seguir aumentando la tasa impositiva de renta, que ahora pasa de un 39 % a un 41 %.
Volviendo al tema del patrimonio: le puedo afirmar con certeza que tan solo 3.141 colombianos pagaron el impuesto de patrimonio de este año. ¿Qué significa eso? que 75.000 personas naturales ya trasladaron su residencia fiscal al exterior y con la aprobación de esta reforma muchos de esos 3.000 tomarán la misma decisión.
Sobre la reforma tributaria también me gustaría decir que de manera velada vuelve a incorporar al régimen tributario la renta presuntiva. Me parece una irresponsabilidad que modifiquen la regla fiscal permitiéndole al Gobierno acumular un mayor déficit. Eso lo que va a conducir a que este país siga perdiendo la calificación de riesgo, a que se nos encarezca la deuda interna y externa. Desastroso.
Y uno también se pregunta, ¿para qué van a aumentar el déficit fiscal cuando ni siquiera son capaces de ejecutar lo que ya tienen? Ninguno de esos gastos va a proyectos productivos sin aumentar el volumen de los subsidios con los cuales pretenden influenciar y capturar a sectores de la población muy importantes.
Pero, retomando el tema de la reforma a la salud, ¿cree –como dijo Petro– que faltó a la ética por criticar el proyecto estando su hermano en la junta directiva de una EPS?
Mi hermano se retiró ya hace muchos meses. Mi hermano era el representante de la caja de compensación Cafam y precisamente se retiró por solicitud del Gobierno cuando quería designar, y designó, al gerente de La Nueva EPS, a quien tuvo que despedir a los dos meses. Es muy inconsecuente que se haya autointervenido, como hizo con La Nueva EPS.
Mi hermano era un simple particular de una junta plural, en donde la mitad de La Nueva EPS –olvida el doctor Petro– es propiedad del Gobierno Nacional, en la cual tiene representación. Todo eso es un sofisma de distracción que fue tutelado por el Consejo de Estado frente a los agravios y las injurias del doctor Petro. No en vano la providencia fue votada por unanimidad al interior de esa corporación.
Se rumora que usted desde ya está ambientando y cimentando las bases de otra candidatura. ¿Se ve aspirando una vez más a la Presidencia en 2026?
No, yo no sé. No le podría aseverar eso. Sí sigo haciendo mis recorridos nacionales, tengo muchas invitaciones de gente que quiere escucharme en las regiones. Pronto estaré en Medellín en el mes de noviembre, pero ahora estoy promoviendo las actividades académicas de la Fundación Carlos Lleras. Es bajo esa sombrilla que estoy atendiendo nuevas invitaciones y siempre adelantando un trabajo académico.
Esta misma semana hicimos el lanzamiento de un documento que recoge los foros de la Fundación sobre la salud y también el proyecto de ley que radicamos. La próxima semana presentaremos nuestro documento sobre asuntos laborales y las siguientes sobre temas tributarios. A eso estoy dedicado.
En esos encuentros regionales, ¿qué percibe usted de cómo la gente ve el país?, ¿qué le dicen?
La percepción es de desasosiego, de tristeza, de preocupación e incertidumbre. A esos encuentros acuden sectores importantes del aparato productivo y en todos lados se reitera lo mismo: el sector de la vivienda, que me es afín, está postrado hace dos años. Las cifras en materia de lanzamientos de nuevos proyectos y de ventas son desastrosas, así como los desistimientos de quienes compraron su vivienda. En el sector construcción se han perdido 170.000 empleos.
Desconoce este Gobierno que no hay nada que más importe a una familia de bajos ingresos que el de poder acceder a su casa propia. La parálisis es total, como lo es también en el sector de infraestructura. Nadie sensato quisiera participar o vincularse a una nueva concesión. Mire lo que les ocurrió con el Túnel del Toyo. Cuando yo coordiné el sector tuve la fortuna de haber tramitado en el Gobierno las vigencias futuras para ese túnel, como lo hice con Mar 1, Mar 2 y los tres Pacíficos.
Este Gobierno terminará sin licitar ninguna obra importante, ni poner en marcha ninguna carretera, aeropuerto o puerto. Petro detesta la infraestructura, detesta las carreteras, por eso hace un año modificó los contratos unilateralmente cuando tomó la decisión de no aumentar los peajes, que son la fuente de pago de esas concesiones y que ha dado lugar a decenas de demandas que el Estado perderá.
¿Y en materia económica?
También me encuentro con los sectores del petróleo. Colombia está renunciando a su principal fuente de ingresos, cuando el mundo entero ha tomado otro camino. Y también lo está haciendo con un sector tan sensible como el del gas. Esta semana que termina se prendieron muchas alertas. Yo también lo había hecho la semana anterior: perdimos 45 años de autosuficiencia en materia de gas. Nos vamos a ver obligados a tener que importar cada día un mayor volumen de pies cúbicos de gas a cinco veces el precio de lo que lo tenemos en el país. Sería fácil evitar si aceleraran el licenciamiento y las consultas previas de 18 proyectos que nos garantizarían en el corto y en el mediano plazo el autoabastecimiento, pero muy por el contrario vimos cómo el viernes, mediante una tutela, se congeló el proceso de los pozos offshore en la Costa Caribe. Una locura.
También el contralor ha aprendido las alertas sobre algo que nos es muy sensible: estamos muy cerca de perder también nuestra autosuficiencia energética y para quienes residimos en Bogotá ya la escasez de agua parece inminente. Entonces vamos a quedar sin energía, sin agua y sin gas, habiéndose podido evitar.
Y si vamos al sector salud pues la quiebra de los hospitales y de las clínicas es evidente. Por eso incluimos en nuestro proyecto de ley un artículo para permitirles en el futuro, y ante semejante crisis, que puedan acudir a la ley de insolvencia empresarial, cosa que hoy no pueden. Hoy su único camino es ser intervenidas y liquidadas. Y así ocurre con uno y otro, y otro sector, y eso que no estamos hablando sino de economía. Finalmente, después de todos estos tropiezos, a partir del año 2026 lo tendremos que recuperar. Lo que sí va a ser muy difícil es el orden público.
¿Cuál es su diagnóstico en materia de orden público en tiempos de la política de la paz total?
Hemos regresado 25 años en materia de control territorial. Hoy más del 30 % del territorio está en manos de estructuras criminales que se han afianzado a la luz de la llamada paz total. Han afianzado su control territorial, han consolidado sus negocios ilícitos y todos tienen patente de corso, porque a buena parte de ellos les han levantado las medidas de aseguramiento. Es una paz total que no va para ningún camino. Mire lo que ocurrió esta semana con el asesinato de esos soldados inermes e indefensos por parte del ELN.
No ve uno un paso positivo en el desarrollo de esos acuerdos, que parece son solo unilaterales porque aquí a quienes tienen manicruzados es a la Fuerza Pública. Las estructuras criminales de esas organizaciones están felices, qué mejor escenario que el que tienen hoy en día.
Me preocupa también la forma en que han desmantelado a las Fuerzas Militares. En lo que va corrido del Gobierno Petro han retirado a 516 generales y coroneles. Es muy grave. Han prescindido de toda la experiencia que tenía esa institución.
Si usted no es candidato, ¿a quién ve como aspirante?, ¿a quién apoyaría?, ¿quizá respaldaría una eventual aspiración de la periodista Vicky Dávila?
No hablemos de nombre propios porque aún es prematuro, faltan más de dos años. Lo que sí le puedo decir como un principio es que todos tenemos que contribuir a construir una alternativa que se enfrente al doctor Petro, al Pacto Histórico y a la permanencia de ellos en los siguientes cuatro años.
Yo estoy dispuesto a contribuir a eso con toda generosidad y espero que todo el mundo haga lo propio. Tenemos que llegar unidos a las elecciones de 2026 cualquiera sea el candidato. No podemos repetir la dolorosa experiencia de lo ocurrido en Venezuela, donde las fuerzas políticas se atomizaron y se destruyeron entre ellas mismas, abriéndole el paso a la consolidación de semejante dictadura.
Haré todo lo que esté a mi alcance, con la mayor generosidad, desprendimiento y sin ninguna vanidad, para contribuir y participar de ese proceso, cualquiera sea la persona que sea escogida.
En el marco de ese gran acuerdo nacional que pregona el presidente, ¿usted eventualmente estaría dispuesto a sentarse con él para buscar soluciones a todas las preocupaciones que tiene?
No, yo no, porque no veo que haya ningún acuerdo nacional. Presentaron la reforma a la salud sin ninguna concertación. Lo mismo ocurrió con la tributaria y con el resto de las otras reformas. No hubo un esfuerzo por aglutinar y concitar el contenido de esa reformas. Si el acuerdo nacional no versaba sobre los grandes temas que van a ser tramitados en el Congreso, ¿entonces sobre qué va a versar?
Le voy a decir algo que es mi opinión. Lo que el Gobierno llama el acuerdo nacional es solo un acuerdo con las estructuras criminales y con quienes proceden por las vías de hecho para imponer sus criterios. A eso se limita el acuerdo nacional, no se extiende al resto de la sociedad ni a los partidos políticos, ni a concertar ninguna de las posiciones del Gobierno.
En medio de este panorama tan desalentador y crítico que pinta, ¿le da miedo esa actitud que ha venido asumiendo el presidente, arreciando en su discurso y hablando de que lo quieren matar?
Yo ya estoy curtido de espantos.
Se lo pregunto particularmente por sus declaraciones del miércoles, cuando dijo que no sabía en qué condiciones se va a surtir el proceso democrático en 2026...
Ya estoy curtido de espantos, ya tengo el cuero muy duro. Más bien se pregunta uno cómo puede Petro afirmar que lo van a matar. Si no lo mataron en la época en que era guerrillero mucho menos ahora que es presidente y es probablemente el colombiano más cuidado del país, sino uno de los dirigentes más cuidados en el mundo.
Temor tenemos nosotros, pero es muy insensato decir que lo van a matar o que lo quieren sacar del Gobierno. Nadie está en plan de sacarlo del Gobierno. Todos contamos los días para que termine su gobierno y para que se respete el Estado de derecho y la Constitución y podamos tener unas elecciones democráticas.
¿Será que esta actitud del presidente puede obedecer a la inminencia de una investigación administrativa en el CNE por presunta violación de topes de campaña?, ¿quizás serán patadas de ahogado?
Anda bastante perturbado. ¿Usted no ha visto el cúmulo de basura que dice en cada intervención? Y salta de un tema para otro, y todo muy incoherente y muy mentiroso.