El director de la Dian, Luis Carlos Reyes, se vio envuelto en una discusión con el embajador de Israel en Colombia, Gali Dagan, por pedirle al Ejército israelí que cese sus ataques en la franja de Gaza.
Reyes señaló que en lo que va del conflicto entre Israel y Hamás, “más de un millón de palestinos desplazados de Gaza están arrinconados en la frontera con Egipto, la cual ahora está bajo ataque del ejército israelí”, así que solicitó “que pare el genocidio”.
Su comentario surgió a propósito del ataque de Israel sobre Rafah, que dejó decenas de personas fallecidas. Organizaciones no gubernamentales como Amnistía Internacional ya han reclamado que se investiguen como posibles crímenes de guerra, tanto este como los demás ataques ejecutados entre diciembre y enero.
Sin embargo, las declaraciones del director de la Dian no le cayeron bien al embajador Dagan, quien por medio de la misma red social le recordó los horrores a los que Hamás expuso a la población israelí el 7 de octubre.
“Le invito ver un video sobre las atrocidades que cometieron los genocidas terroristas del #ISISPalestino #Hamas contra ciudadanos israelíes inocentes al 7 de octubre y otro video con los rostros de nuestras abuelas, niñas y adolescentes que fueron violadas y asesinadas en la masacre del 7 de octubre”, señaló el diplomático.
“Espero no esté recaudando impuestos como está recopilando información sobre un conflicto a miles de kilómetros de distancia del régimen tributario colombiano”, apuntó, haciendo referencia al trabajo que realiza en la Dian.
En respuesta, en una reciente publicación, Reyes aseguró que es un deber “de todos los que estamos poniendo atención” hablar ante el silencio de lo que ocurre en Rafah.
Además, citó las palabras del escritor Elie Wiesel: “El silencio alienta al perseguidor, nunca al perseguido”. Para horas más tarde, eliminar el trino, ante la oleada de comentarios que surtió a favor y en contra.
Sobre el tema, el gobierno colombiano no se ha pronunciado, sin embargo, vale recordar que esta no sería la primera vez que las opiniones de algún integrante del gobierno no son bien recibidas por Israel, como fue el caso del presidente Gustavo Petro, cuando expresó su solidaridad con el pueblo palestino. Postura que terminó por generar una fuerte tensión diplomática entre ambos países.
En especial cuando el mandatario se refirió a su primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como dictador, al comparar sus órdenes al Ejército israelí, con las que dio Adolfo Hitler durante el holocausto nazi.