“En el día de hoy hemos tenido conocimiento oficial de que el secuestro perpetrado el pasado 28 de octubre, en Barrancas, departamento de La Guajira, del que fueron víctimas Luis Manuel Diaz y Cilenis Marulanda, padre y madre del jugador de fútbol Luis Fernando Diaz Marulanda, fue perpetrado por una unidad perteneciente al ELN. A pesar de que la señora Marulanda fue liberada pocas horas después, el padre del jugador lleva cinco días secuestrado”, confirmó el Gobierno del presidente Gustavo Petro a través de un comunicado.
“Como delegación del Gobierno Nacional para los diálogos de paz con el ELN, expresamos toda nuestra solidaridad con Luis Díaz, sus familiares, con todo el país y con los millones de seguidores del jugador en el mundo. Al ELN le exigimos poner en libertad en forma inmediata al señor Luis Manuel Díaz, y le ponemos de presente que es su entera responsabilidad garantizar su vida e integridad”, concluyó el comunicado oficial del Gobierno.
¿Y el proceso de paz con el ELN?
Pero quizás lo que más sorprende del secuestro es que los perpetradores son un grupo que está sentado en una mesa de negociación con el Gobierno Petro desde hace un año.
“¿Cuál es la intención de paz?”, “¿Por qué hacer esto en medio de un cese al fuego?” y “Si les interesa la paz, ¿por qué hacen este tipo de acciones que les quitan toda la credibilidad”, son algunos de los reproches que se leen en redes sociales.
En efecto, además de una “sólida” mesa de paz, el ELN y el Gobierno también tienen en firme un cese al fuego bilateral que incluye el cese de los secuestros y toda clase de hostilidades con la población civil.