Un 15 de febrero como hoy, pero hace 57 años, murió el sacerdote guerrillero Camilo Torres, un hombre que se convirtió en uno de los combatientes más reconocidos del Ejército de Liberación Nacional, ELN.
Tras casi seis décadas de su muerte, la delegación de esa guerrilla –que actualmente está en una mesa de paz con el Gobierno– le solicitó al presidente Gustavo Petro que localice y entregue los restos del comandante guerrillero que murió en su primer combate contra el Ejército Nacional.
Camilo Torres, también conocido por difundir la teología de la liberación y por fundar junto a Orlando Fals Borda la primera facultad de sociología de Colombia, fue asesinado en 1966 a sus 37 años y enterrado en un lugar que aún se desconoce por presuntos miembros del Ejército.
Desde entonces, el paradero de sus restos ha sido todo un misterio. En 2016, el Gobierno de Juan Manuel Santos le ordenó a la Fiscalía General de la Nación y a Medicina Legal que hurgara en sus archivos e hiciera las acciones necesarias para encontar el cuerpo de Torres.
Sin embargo, ni el ELN ni el país volvieron a saber qué pasó con esa investigación y si hubo algún resultado de esa búsqueda en Santander, donde murió el guerrillero.
“Colombia sigue en deuda con la memoria de Camilo Torres y la Delegación de Diálogos del Ejército Nacional del Liberación (ELN), desde México, ha exigido al Gobierno de Gustavo Petro hoy, en el 57 aniversario de la caída del que es Comandante el Jefe del ELN, la localización y entrega de los restos (...) El cuerpo de Camilo Torres fue desaparecido por el Estado el 15 de febrero de 1966 tras su caída en combate en Patio Cemento (Santander). El ELN ha exigido de manera reiterada su localización y dignificación y gobierno tras gobierno ha sido desoído el reclamo”, dijo el ELN en un comunicado enviado desde México.
En ese mismo sentido, el jefe negociador de la guerrilla, Pablo Beltrán, aseguró que entregar los restos de Camilo Torrres es “una gran oportunidad para Gustavo Petro de demostrar el compromiso con la memoria y con las víctimas de este conflicto armado, de las que Camilo es un símbolo de dignidad y compromiso con la transformación social del país”.
Sobre las negociaciones entre el ELN y el Gobierno, se sabe que ambas delegaciones avanzan con éxito en el segundo ciclo de conversaciones que fue instalado esta semana en México. Allí, los negociadores esperan avanzar en temas como el cese bilateral al fuego y la participación de la sociedad.