Una vez más, los disidentes con presencia en el departamento del Cauca generan polémica por sus actividades ‘sociales’ en las que involucran a la comunidad, el comercio y hasta a los niños y niñas.
A las viviendas y negocios de los habitantes de los municipios de Caloto, Suárez, Buenos Aires, Miranda y Corinto llegó una invitación firmada por el cabecilla de las disidencias conocido como ‘Matamba’, en la que los criminales convocan a la comunidad a una reunión donde se hablará de la entrega de regalos de Navidad para los niños y niñas de esta zona del departamento.
En la ‘invitación’, los disidentes aclaran que los comerciantes deberán hacer un aporte económico para la compra de los obsequios, así como para la comida, bebidas y decoración de la fiesta navideña.
La comunicación, enviada por el Bloque Occidental Jacobo Arenas de las FARC, detalla que el encuentro se llevará a cabo el próximo 25 de noviembre. Además de los comerciantes, fueron citados líderes sociales y comunitarios.
“Creo que va a tocar ir por seguridad, porque son los disidentes los que ahora mandan la parada acá”, dijo un líder social del territorio.
Para aclarar dudas, los disidentes dejaron un número de teléfono con el fin de que los asistentes tengan claridad sobre los temas a tratar y su eventual participación en el evento decembrino.
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Esta no es la primera vez que las disidencias participan en eventos con las comunidades. Hace algunos meses inauguraron –incluso con rompimiento de listón– un puente vehicular sobre el río Micay, en la vereda Honduras de El Tambo (Cauca). El puente, construido en cinco meses, tiene capacidad para resistir hasta 40 toneladas y costó 650 millones de pesos.
En mayo pasado, en los límites entre el Meta y Caquetá las disidencias entregaron el colegio agropecuario “Getil Duarte”. El espacio está dotado con un parque infantil, cancha de microfútbol, salones y hasta dormitorios para los niños que viven en las veredas más apartadas de esa zona de los Llanos del Yarí. El Gobierno Nacional intentó legalizar el predio, pero los gobernadores del Meta y Caquetá se oponen.
Ese mismo mes se conoció la inauguración de un centro de salud en la zona rural de Tibú, Norte de Santander, entregado por los disidentes del EMC del Frente 33.
Todas estas acciones han generado rechazo y críticas.