Los tres candidatos a procurador ya están listos. Ayer luego de una reunión larga durante la tarde se conoció el nombre que faltaba desde la Casa de Nariño. Aunque el presidente se ha tardado en confirmarlo, varias fuentes de Presidencia aseguraron que el mandatario se definió por Gregorio Eljach, un hombre que no es el más cercano ideológicamente a su proyecto político y sus opiniones sobre la Procuraduría, pero que sí le asegura una ventaja importante en la votación en el Senado.
Eljach tiene una amplia carrera en el Congreso; ha estado en ese cargo a partir de 2012 y conoce a Petro desde sus inicios como representante, cuando denunció a los paramilitares y parapolíticos en debates que asombraron al país. Se ha mantenido allí viendo los debates más intensos y haciendo relaciones políticas como pocos; es abogado, tiene dos especializaciones en gestión de entidades y derecho público y una maestría en gobierno municipal.
Es la carta con la que Petro quiere quedarse con la Procuraduría, un organismo al que ha cuestionado duramente la administración de Margarita Cabello y al que le ha pedido de manera reiterada que se ajuste a la jurisprudencia marcada por la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Petro vs Colombia por la destitución e inhabilidad que profirió en su contra Alejandro Ordóñez cuando era alcalde de Bogotá. La tesis del presidente es que la Procuraduría no puede inhabilitar, destituir o suspender a personas que hayan sido elegidas por voto popular en cargos públicos. Sin embargo, ese debate ya ha quedado superado en dos ocasiones. La Procuraduría de Cabello tramitó una reforma a su propio funcionamiento que le fue aprobada por el Congreso.
En esta se creó dentro de la entidad una sala de Instrucción y otra de Juzgamiento, tal como sucede hoy en la Corte Suprema de Justicia. Esto significa que los investigados y procesados por conductas disciplinarias tienen más garantías porque hay dos salas con independencia dedicadas a investigar y juzgar por aparte haciendo el proceso más garantista.
Lo más importante es una sentencia de la Corte Constitucional que estableció que la Procuraduría sí puede mantener sus funciones constitucionales sin chocar con la sentencia de la CIDH. Eso a través de una última revisión del Consejo de Estado para que las decisiones en los casos de cargos de elección popular queden en firme. La sentencia de la Corte Interamericana, que también tiene fuerza constitucional por el convenio que firmó Colombia sobre el Sistema Interamericano, no dice que funcionarios no puedan ser suspendidos por la Procuraduría. Lo que dice explícitamente es que las personas en cargos de elección popular solo pueden ser destituidas por un juez penal como consecuencia de una condena.
Pero Petro ha apelado al fallo en casos como el del canciller Álvaro Leyva y otros funcionarios suspendidos por el ente de control. Por eso, de ganar Eljach, lo que es el escenario más probable por su capital político, queda la pregunta sobre a qué acuerdo habrá llegado con el presidente y qué decisiones tomará, porque la retórica del jefe de Estado ha sido hasta ahora en la línea de la disminución al máximo de las funciones de la Procuraduría. Entre líneas, Petro ha dado a entender que la Procuraduría no debería tener facultades para suspender o inhabilitar a funcionarios elegidos en las urnas. Esto aplica para todos los gobernadores y alcaldes, pero también para congresistas, concejales, diputados, etc. Lo que también le jugaría en su favor a Eljach frente a los parlamentarios. Una Procuraduría más débil significa un ente de control con menos poder para investigar disciplinariamente a senadores y representantes.
Los otros candidatos
Los otros candidatos, definidos por la Corte Suprema y el Consejo de Estado, son Germán Varón Cotrino, exsenador de Cambio Radical, y Luis Felipe Henao, excongresista y exministro de Vivienda, cercano al Grupo Aval. Ambos tuvieron durante sus carreras en la política una cercanía evidente al exvicepresidente Germán Vargas Lleras, que hizo en entrevista con EL COLOMBIANO una alerta por la posibilidad de que la Procuraduría quede también en manos del presidente.
De hecho, Eljach estaba primero en la lista de la Corte Suprema, pero no quedó. El presidente había hecho una convocatoria pública para recibir perfiles y fuentes aseguraban que las hojas de vida más fuertes eran las de su abogado personal Héctor Carvajal -que lo defiende en el caso del Consejo Nacional Electoral- y el de Jorge Perdomo, exvicefiscal en la administración de Eduardo Montealegre, y quien es una de las víctimas reconocidas en la investigación contra el expresidente Álvaro Uribe. Henao y Varón son también perfiles cercanos al juego político en el Congreso y han estado haciendo campaña desde hace varias semanas. Pero en el análisis está claro que el presidente habría tenido menos opciones de ganar la elección con Perdomo o Carvajal frente a Varón.
La decisión de Eljach lo posiciona con las mayorías y es casi cantado que podría ganar el cargo con los senadores con los que viene trabajando hace varios años. Si se confirma la elección de Eljach, el presidente tendría influencia directa en la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría, y la Contraloría. Esa es la estructura con la que se han definido los periodos de las personas al frente de los entes de control. Por ejemplo, en el caso de la Fiscalía, que se elige de una terna únicamente del presidente, esto tiene el sentido de que quien quede al frente cada periodo presidencial esté dos años acompañando al presidente que terna, y otros dos años en el periodo siguiente. Fue lo que le pasó a Petro con los dos años de Francisco Barbosa. El expresidente Duque tuvo también un escenario parecido. Con instituciones de control cercanas a su mandato en todas las ías, por lo que no es poco usual.
La pregunta entonces es de nuevo cómo sería una Procuraduría de un candidato ternado por el presidente, que opina que esta institución es un gasto excesivo y que no debería tener en su haber las funciones para las cuales fue creada por la Constitución. Hay algo más. Una fuente que es cercana a Eljach aseguró en reserva que en la cita de Palacio se habría hablado de la investigación contra la campaña del presidente en el Consejo Nacional Electoral. Eljach es amigo de prácticamente todos los magistrados que tienen origen en cargos políticos; muchos de ellos fueron congresistas.
Pero, especialmente, Eljach sería cercano a Maritza Martínez, la presidenta del tribunal administrativo y cuyo voto es fundamental porque podría inclinar la balanza en favor o en contra de la investigación a la campaña. Ambos son de La U, por lo que Eljach podría tener algún grado de influencia. Una fuente del CNE dijo que la votación ya está cantada y el lunes pasado hubo dos votaciones adicionales para definir recusaciones y una negación a una solicitud de que se suspendiera el proceso por parte de Carvajal. De los seis votos, uno es de Martínez. El Senado tendrá la última palabra.