Los cuatro viajes del presidente Gustavo Petro a Venezuela para reunirse con su par del régimen venezolano, Nicolás Maduro, tienen una trastienda política que empieza a conocerse. La Casa de Nariño quiere servir de enlace con los partidos de ese país para blindar de legitimidad las elecciones presidenciales de 2024.
Petro está alistando un encuentro con representantes de los partidos de la oposición y los oficialistas que se llevaría a cabo el próximo semestre en Bogotá para hablar de las condiciones de las elecciones.
La posición de la administración Petro es que en Venezuela habrá, sí o sí, elecciones en 2024 independientemente de que la oposición decida participar o no en estos comicios, pero la Presidencia colombiana sabe que la silla opositora en esa contienda es importante para darle aire al ya cuestionado proceso electoral venezolano.
Petro y Maduro se reunieron en Caracas el pasado jueves 23 de marzo en la cuarta visita del presidente colombiano a ese país. Mientras el jefe del régimen venezolano se atrinchera en el Palacio de Miraflores, es su aliado colombiano el que ha viajado hasta Caracas y a la frontera para verse con él.
Los encuentros han sido totalmente herméticos, sin acceso de jefes de prensa o asesores cercanos. Salvo los embajadores o ministros que se han cruzado en esas reuniones, las citas de los dos mandatarios han sido cerradas y de discusiones de varias horas.
La carta colombiana en las elecciones se jugará el próximo semestre con una especie de cumbre que tendrá lugar en Bogotá el próximo semestre. Es más, las conversaciones de la oposición con el régimen en la mesa de trabajo internacional están activas pese a que no ocupan titulares en la prensa y se vienen dando con un perfil bajo en medio de la faceta aparentemente renovada que quiere mostrar Maduro ante el mundo.
Venezuela tiene programadas elecciones presidenciales para 2024 con el antecedente de que los comicios previos, los de 2018, fueron desconocidos por la comunidad internacional y la oposición porque carecieron de condiciones democráticas: Maduro apareció 10 veces en el tarjetón, la oposición mayoritaria no participó y el venezolano se posesionó ante un Tribunal Supremo de Justicia de corte oficialista.
¿Hay más movidas para acercar al régimen con la comunidad internacional? Pues bien, ya España comenzó las movidas para reabrir la Embajada en Venezuela y este diario conoció que Estados Unidos sigue atento los acercamientos de Petro y Maduro para ver qué tan confiable es el régimen en este nuevo deshielo de la relación bilateral.