En la madrugada de este 31 de octubre, el norte del Cauca se tiñó de luto tras el brutal asesinato de una pareja de esposos, dos comuneros indígenas de la vereda El Tablón, en el resguardo indígena de Jambaló.
Los habitantes de la zona, alarmados por varios disparos, descubrieron los cuerpos de Evangelina Quiguanás Quebrada, de 50 años, y su pareja Gustavo Taquinás, de 66, en su propia casa. La pequeña hija de la pareja, de solo seis años, fue hallada desmayada en el lugar, lo que sumó más dolor a una tragedia ya desgarradora.
Los pobladores reportaron que alrededor de las 5:00 a.m. comenzaron a escuchar los disparos, lo que los llevó a salir a investigar. Al llegar a la vivienda, la escena que encontraron fue devastadora: Evangelina y Gustavo, ambos reconocidos líderes de la comunidad, yacían sin vida, víctimas de la violencia que azota la región.
Gustavo, un sabedor ancestral reconocido por su sabiduría y sus prácticas tradicionales, era una figura respetada en la comunidad. Por lo cual su muerte es una gran pérdida para el patrimonio cultural del resguardo.
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Una comisión de la autoridad ancestral de Jambaló, junto con la guardia indígena y un equipo jurídico trabajando para esclarecer lo ocurrido y garantizar la protección de la menor afectada.
Esta tragedia se suma a una alarmante ola de violencia que ha golpeado a las comunidades indígenas en el Cauca. Desde 2012, se han registrado 13 asesinatos de sabedores ancestrales en el norte del Cauca, con la gran mayoría de estos casos en la impunidad.
El comité Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos hizo un llamado urgente a la justicia, demandando que se ponga fin a los homicidios y se inicien investigaciones efectivas. Denuncian que la situación en los territorios indígenas se torna insostenible, “con el miedo y la muerte acechando a un pueblo que lucha por su existencia”.