El exembajador de Colombia en Venezuela, Armando Benedetti, salió del país justo cuando está pendiente que explique ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) sus denuncias sobre si a la campaña de Gustavo Petro habrían entrado $15.000 millones que no se reportaron ante las autoridades.
Benedetti llegó en la tarde del miércoles al aeropuerto internacional El Dorado, de Bogotá, vistiendo una chaqueta y una gorra negra y con equipaje en mano para irse de Colombia y, según la versión que dio en sus redes sociales, con la promesa de regresar al país el próximo martes.
El exfuncionario del Gobierno Petro, quien salió de pelea con el mandatario por los audios suyos que se filtraron en la revista Semana en los que amenazaba a la exjefa de gabinete, Laura Sarabia, abordó un vuelo de Turkish Airlines que haría parada en Panamá para luego partir a Estambul.
EL COLOMBIANO conoció que el pretexto de ese viaje sería la visita a uno de sus hijos, que vive en Turquía, a quién le habría hecho la promesa de visitarlo desde febrero. Sin embargo, el político barranquillero zarpa de Colombia en un momento crítico para sus expedientes judiciales: la Fiscalía, el CNE y el Congreso lo requerirían por el caso de los audios y él afirma que está amenazado.
Benedetti denuncia amenazas
El exembajador le pidió a la Fiscalía tomar medidas para protegerlo a él y a su familia, alegando que fue blanco de amenazas “provenientes de personas poderosas”.
La denuncia de las posibles intimidaciones a la familia de Benedetti llega justo 24 horas después de que se confirmara su primera citación para responder por el material de 26 minutos en el que él habla de la presunta entrada de financiación irregular a la campaña de Petro de 2022, la misma que dirigió el actual presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, y de la que él hizo parte.
“Le pido a la Fiscalía que tome medidas urgentes para protegerme a mí y a mi familia. Tengo evidencia física de amenazas que hemos recibido de manera directa e indirecta provenientes de personas muy poderosas”, sostuvo Benedetti en un comentario en redes que publicó minutos antes de montarse al vuelo internacional. ¿Regresará para enfrentar las investigaciones?
La primera de ellas es en el CNE. Benedetti había sido citado para el 13 de junio, a las 9 de la mañana, para rendir su testimonio sobre las conversaciones que se filtraron en las que intimidaba a la exjefa de gabinete, Sarabia. Frases como “nos vamos presos” y “si usted cree que he sido un obstáculo pues yo me voy” –que le habría dicho a Sarabia– hacen parte de los asuntos por los que le indagarán los magistrados.
Sin embargo, EL COLOMBIANO conoció que el magistrado Álvaro Hernán Prada, del Centro Democrático, solicitó aplazar esa comparencia, por lo que el exembajador podría tener unas horas –o días de más– para tener que aterrizar en Bogotá a resolver sus pendientes.
Ante esa misma instancia está convocada Laura Sarabia. La que hasta hace una semana fue la mano derecha del presidente Petro, y quien acompañó a Benedetti en su UTL del Congreso en calidad de asesora, tendrá que presentarse en esa oficina para comparecer sobre el mismo caso: los audios que estallaron tras el “niñeragate” que los sacó a los dos del Gobierno.
Los que lo investigan
El CNE está buscando presuntas irregularidades en la financiación y presentación de informes de ingresos y gastos de campaña para la primera y segunda vuelta del Pacto Histórico. El encargado de ese caso será el magistrado Benjamín Ortiz, una carta del liberalismo que hizo carrera en el mismo CNE y en la Registraduría.
Que sea un liberal el que investigue las cuentas de la campaña no tienen contentos a los del Pacto Histórico, que están buscando caminos para que esos folios aterricen en otro despacho de un magistrado que sea más cercano al Ejecutivo.
La puja ahí es que, si bien los liberales en el papel siguen siendo partido de Gobierno, en la práctica el partido de César Gaviria está tan distanciado de Petro que ha sido uno de los palos en la rueda para el trámite de las reformas en el Congreso.
Las comparencencias ante el CNE no terminarían ahí porque los magistrados también evalúan si llaman a Roa, de Ecopetrol. Incluso en la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes ya se definió que dos congresistas del Pacto y uno del Partido de la U revisarán el caso, mientras que la Fiscalía alista una comparecencia de la que aún no se tiene fecha.
El testimonio que dé Benedetti, el exdiplomático que se quedó sin visa estadounidense por el uso indebido de ese documento, cae después de que se conocieran las fisuras que él tenía con el canciller, Álvaro Leyva. La comunicación de la Embajada con el Palacio de Liévano era casi nula y el ministro intentó desestimar sus declaraciones usando como pretexto su posible consumo de sustancias psicoactivas.
Con o sin polémica con quien fue su jefe hasta hace una semana, las declaraciones de Benedetti serán pieza clave para determinar qué pasó con los $15.000 millones fantasma que habrían entrado a la campaña Petro para conseguir votos en la Costa Caribe y que al menos tres instituciones del país tienen bajo la lupa. Y se suma un punto más: la magistrada de la Corte Suprema, Cristina Lombana, está buscando que la Fiscalía regresé los casos de su época de congresista a su despacho en el alto tribunal.