En febrero de 2019, la Corte Suprema de Justicia abrió la página en este capítulo para Uribe cuando decidió compulsar en el proceso por soborno a testigos. Fecha en la cual se emitió la primera declaración rechazando los señalamientos. Uribe calificaría de inadmisible el proceso.
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Más adelante, en octubre de 2019, una vez el expresidente había sido vinculado formalmente por los delitos de soborno y fraude procesal, ante una multitud de personas, Uribe entregó detalles sobre el día en que por primera vez le mencionaron que en su contra había un complot.
“Un día me aborda un boyacense, un ciudadano importante, un hombre bueno y me dice que quiere hablar conmigo, me dijo: “mi familia conoce a la familia de una fiscal que está detenida y esa fiscal dice que conoció de un complot en la Fiscalía contra su hermano y contra usted”. Yo hasta ese momento nunca había pensado en Juan Carlos Sierra y por eso se me ocurrió enviar a la Corte Suprema la información y a que preguntaran a la fiscal presa y se le abordó”, detalló.
Continuó su relato diciendo que “otro día me abordó un hombre joven y me dice ‘soy desmovilizado y le tengo que contar algo muy grave porque a mi abordó mi acusador y otro magistrado auxiliar me hicieron ofertas para que declare contra su hermano y usted’. Yo llevé toda esa información a la Corte Suprema. Yo solo quería saber la verdad, pero, en cambio, la Corte salió a decir que con esas pruebas quería inducirlos a un error y eso no es así, ¡por favor!, mi propósito siempre fue decir la verdad”, aseguró.
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El proceso a Uribe ha tenido retrasos, recursos en medio, solicitudes y rechazos. En varias ocasiones se intentó precluir la investigación sin éxito. Contrario a ello, deberá alistarse para defenderse ante la justicia y repetir ante un juez lo que públicamente afirma sobre su inocencia.
Por ejemplo, un año después, en el 2020, cuando la Corte Suprema ordenó la medida de aseguramiento preventiva y domiciliaria contra Uribe, sin duda una de las noticias judiciales más importantes de la historia del país, el exsenador reafirmó su inocencia y añadió que a la cárcel si fueron a hablar con testigos, pero no a sobornarlos.
“Yo no me invento ir a buscar un testigo para sobornar. Envié a alguien fue a corroborar información por eso surtió lo de Juan Carlos Sierra y allá fue el abogado Diego Cadena y finalmente Juan Carlos Sierra dio una declaración, que reposa en la Corte Suprema, a una investigadora de los Estados Unidos a quien contratamos para ese efecto la señora Lizzi, ex CIA y esa declaración se allegó a la Corte, pero la Corte no le tomó declaración. Todo lo que yo busqué fue afanosamente la verdad, la defensa del bien superior de mi honra y el pedido de que la justicia por el bien superior de su respeto investigara”, afirmó.
Cuando el exsenador se refiere a Juan Carlos, alias El Tuso Sierra, hace referencia a las cartas que este narcotraficante, extraditado a Estados Unidos, envió a la Corte Suprema de Justicia diciendo que a él le habían ofrecido dinero a cambio de hablar contra Uribe. Al final, las cartas resultaron ser falsas, según el alto tribunal.
Más adelante, en octubre del año 2023, el Tribunal Superior de Bogotá, negó por tercera vez la solicitud de la Fiscalía de precluir el caso; y ordenó llamar a juicio al exsenador. Su reacción fue de desconcierto, aunque admitió que lo veía venir, toda vez que, según Uribe, el proceso en su contra no tiene garantías. Dice que se basa en retaliaciones políticas de la izquierda.
“El Tribunal negó la preclusión y ordena llamarme a juicio. Tomo este llamado con enorme preocupación, yo he defendido mi reputación con valentía, no sé de sobornar testigos, ni de engañar a la Corte. Toda información que se recogía se mandaba de buena fe para que la Corte examinara en ejercicio de su competencia, pero lo que dijeron es que yo enviaba información para engañar”, aseguró.
Según Uribe “ninguno de los testigos ha podido desvirtuar mi afirmación, que yo nunca tuve iniciativa para ir a buscar presos, solo pedí que se verificara si la información que me llegaba de que personas como Iván Cepeda los buscaba y les ofrecía recompensas para que me acusaran injustamente, quería saber si eso era verdad”, dijo.
El exmandatario de los colombianos ha querido demostrar que este largo proceso en su contra está lleno de irregularidades. “Hay una carga política impresionante en mi contra. Personas que no me conocen fallan en mi contra, hay un sector de la justicia que solo conocen las referencias de mis adversarios políticos. Mis adversarios políticos se juntaron, los de la izquierda que durante años me han confrontado”, añadió.
Más reciente, en enero pasado, Uribe seguía insistiendo en su defensa, lo ha hecho en medios de comunicación y ampliamente en sus redes sociales.
“Yo no visité cárceles, a las que mis adversarios sí fueron muchas veces a ofrecer beneficios para que me relacionaran con paramilitares. A mí me encarceló un magistrado contratistas de Santos en el proceso de La Habana. He defendido mi honra, pero jamás he mandado a ofrecer dádivas, no he utilizado a la justicia para perseguir personas por razones políticas. Jamás he pedido a testigos que no declaren”, insistió.
Sobre este nuevo capítulo judicial -el escrito de acusación en su contra- el expresidente aún no se ha referido. Se espera que lo haga como ha sido su proceder en los más de 10 años que lleva peleando su inocencia.