Hola Galileanos!!
Esta fotografía es, sin duda, una de las típicas imágenes que todos los aficionados al cielo quisiéramos tomar. El afortunado fue el fotógrafo aficionado Tommy Eliasen desde la pequeña ciudad de Ifjord (Noruega). Al igual que muchos de nosotros, Eliasen sacó su cámara fotográfica convencional a dar un paseo, mientras en el firmamento se combinaban estos factores únicvos: Auroras boreales, la vía láctea y un meteorito cayendo en su veloz ingreso a la atmósfera terrestre.
Dicen que las casualidades son para las mentes preparadas, pero esta imagen debería generar la paráfrasis diciendo que la casualidad es para las cámaras que en ese justo instante se encuentren obturadas.
Captar con el ojo humano a la Vía Láctea y a las Auroras Boreales juntas, ya es un gran logro, pero con lo que ningún ojo puede contar es con el meteoro. Ahí ven, casualidades que dejan huella en la historia de las imágenes que nos regala la madre naturaleza.
Gracias a nuestro amigo Elber Agatón, quien desde Panamá me remitió el correo con la información que aquí les acabo de comentar. La fuente original, como debe ser, aquí.