Hola Galileanos!
A propósito de la nueva etapa que se apresta a vivir el Planetario Municipal “Jesús Emilio Ramírez”, en manos del Parque Explora, quiero compartirles lo que para mi debería ser este lugar de la ciudad. Obviamente mis palabras recogen una simple lista de deseos personales, que nada tienen que ver con los planes y proyectos del Parque Explora (o a lo mejor coincidan algunas cosas), que muy juiciosamente dedica estos primeros días a ordenar la casa, a darle norte al espacio que por varios años tuvimos tan lejos y que por fín, pese a estar cerrado por la urgencia de los trabajos que allí se realizan, sentimos nuevamente entre nosotros, cercano, amado, tal como el hijo pródigo que regresa al seno de su familia, sólo que en este caso el hijo no se fue por cuenta propia sino que anduvo lejos por circunstancias totalmente ajenas a su propia voluntad.Así las cosas, la que sigue es mi lista personal de deseos de lo que debería ser el Nuevo Planetario. Quedan para sus comentarios y claro, propongan las suyas también!!
Lo primero, puertas abiertas
Quiero un Planetario abierto al público, desde muy temprano y hasta muy tarde, tal y como fue en sus primeras épocas. Un Planetario que abrace, que acoja, que felicite mi presencia y la de todos quienes amamos la ciencia y muy especialmente lo relacionado con la astronomía. Quiero un Planetario en el que me sienta bienvenido, al que me permitan entrar sin mirarme con desdén o con síndrome de terrorista internacional.
Quiero un Planetario en el que una sonrisa me abra las puertas al contacto directo con la ciencia, con la observación del cielo, con la lectura de textos de divulgación o aún con los especializados. Quiero un Planetario con agenda, con programas, con actividades de todo tipo, de las que más adelante les voy a contar. En pocas palabras, quiero un Planetario que me haga sentir parte de el, que soy ciudadano en pleno uso de mis derechos y que tiene plena disposición de ejercer a plenitud sus deberes con la ciencia, con la educación y con la ciudad que amo y que me anima a darlo todo por su gente, por sus escenarios divulgativos y por una nueva generación de personas, de ciudadanos capaces de vibrar con el conocimiento y su apropiación para fines humanitarios, productivos y para el desarrollo integral de la sociedad que tenemos.
Agenda, programas y actividad
Si algo recuerdo de la primera época del Planetario eran sus espacio abiertos. Allí nunca tuvimos dioramas mecánicos, atracciones en movimiento o máquinas de efectos especiales. En aquel espacio hubo fotos, muchas fotos que se tomaron con el telescopio del observatorio astronómico, con cámaras convencionales y con las técnicas de hace 20 años o más. El Planetario de entonces era un museo de trofeos científicos entregados con desprendimiento a la Ciudad y a quien quisiera conocerlos. Las actividades culturales, científicas y de divulgación fueron el centro y sueño con que lo sean otra vez. Temas generales, de astronomía pura, de física y astrofísica, de biología y exobiología, de matemáticas aplicadas, de temas contemporáneos… la lista es interminable y no hay duda de que aquí mismo, en Medellín y su área metropolitana, por no ir muy lejos, tenemos los talentos necesarios y suficientes para conformar una programación seria, cuidadosa y apropiada para la Ciudad y para definir su centro de propagación en el recién recuperado edificio.
Recuerdo muy especialmente la pasión inagotable del Dr. Gabriel Jaime Gómez, del Dr. Antonio Bernal, de los miembros de la Sociedad Julio Garavito para el Estudio de la Astronomía con relación a los programas, conferencias y actividades que desarrolló, y que de nuevo puede tener, este Nuevo Planetario. Yo mismo, en mi adolescencia, hice allí un curso de cometas que realmente volaron, fabricadas con materiales baratos y lo más importante: guiado por un instructor que tuvo la capacidad de entregarse plenamente a sus alumnos, con alegría y entereza. En el Planetario fabricamos cometas y luego las volamos en el viejo parqueadero. Si ahora hacemos lo mismo, pero en el Parque de los Deseos, ¿se imaginan cuántas otras cosas podríamos hacer?
El Centro de Documentación, el Centro del Planetario
Si algo valioso y útil tiene un planetario, en cualquier parte del mundo, es su centro de documentación. El Planetario que yo quiero recuperará el valor del que ya tenía, y lo potenciará al máximo nivel posible. Si algo recordamos quienes vivimos y disfrutamos del viejo Plaentario era precisamente la calidad de los libros, revistas y demás recursos que allí estaban guardados y disponibles para el servicio de quienes los necesitaran. El Centro de Documentación del Planetario que yo quiero tendrá una videoteca sensacional, una buena dosis de suscripciones internacionales y claro, le hará seguimiento especial a los trabajos y publicaciones de los científicos colombianos que hacen patria y ciencia en otras latitudes. Sólo menciono el caso del astrofísico Herman Mosquera, de quien poco sabemos en medios masivos pero que asombra al mundo de la astrofísica con sus trabajos e investigaciones. Hijo del Planetario y de la Universidad de Antioquia, el profesor Mosquera sería uno de esos personajes a seguir desde el Centro de Documentación. Hay más personas como él y por eso aquel espacio deberá ser centro, clave y motor de las actividades de divulgación científica y de investigación especializada, en asocio con la Universidad de Antioquia, de la Biblioteca Pública Piloto y de la Red de Bibliotecas de Medellín.
La casa, la nave nodriza
El Planetario que yo quiero será la sede natural de todos los grupos de astronomía profesional y aficionada de la Ciudad. Quasar, de Eafit; Mizar, de la UPB; la Organización Escálibur, de origen independiente; la Sociedad Julio Garavito, fundadora del Planetario; la Sociedad Antioqueña de Astronomía, el Grupo GECE y el pregrado de Astronomía de la Universidad de Antioquia, por sólo mencionar unos cuantos, tendrán en las aulas y auditorios un espacio natural para sus actividades. ¿Que hay colegios, universidades o empresas que quieren crear sus propios grupos? Claro!! Esta es su casa y aquí pueden hallar la asesoría necesaria, el apoyo de rigor para sacar adelante sus iniciativas y sentirse parte de una red que tiene su centro en el Nuevo Planetario. Todos seremos bienvenidos!!
Conferencias de talla nacional y mundial
Amén a su programa Ciencia en Bicicleta, no tengo la menor duda de que el Parque Explora le dará un gran valor a las conferencias de talla mundial. Basta con mirar la historia del Parque y refrescar la memoria con algunos nombres de peso indiscutible para la ciencia mundial, que pasa por premios Nobel hasta por astronautas. El Planetario que yo quiero tendrá varios invitados al año, y sus conferencias y presentaciones serían transmitidas al mundo por sistemas de video streaming enlazado por web, además de los tradicionales espacios televisivos locales. ¿Se lo imaginan?
Proyecciones del cielo en la Cúpula
Sin duda este es un espacio de gran recordación y que atrae todas las miradas cuando en Metro, en bus o en cualquier otro medio de transporte se pasa por un lado del Planetario. El que yo quiero tendrá un nuevo proyector estelar, de última generación, que si bien es bastante costoso, será un gran instrumento para reconocer el cielo y sus objetos visibles a simple vista, con binoculares o con telecopios. Igualmente, la cúpula será un espacio idea para aprender la historia antigua, para comprender la cultura Griega, la Fenicia, la Romana… incluso para comprender la visión de los Mayas, de los Incas, de los Aztecas o de los Chibchas, de los Kogi y de tantas otras culturas precolombinas que le dieron tanto valor a la astronomía, como instrumento necesario para la vida diaria. En esta cúpula será posible descifrar la utilidad de algunas áreas de las matemáticas, como la geometría, la perspectiva, la trigonometría o el cálculo. Será un espacio para explicarle a las nuevas generaciones porqué se mueve el universo, cómo suceden los eclipses, qué pasa con los cometas, con los satélites artificiales y hasta con los exoplanetas.
La misma cúpula, claro, servirá para el arte y la cultura. Poesía bajo las Estrellas (la recuerdo cada mes, en la voz de la magnífica lectora Aura López), jazz latino, o piezas cortas de la música clásica interpretadas por los niños y niñas de la Escuela de Música que se encuentra justo al frente del Planetario, proyectando en el cielo artificial del domo las constelaciones o conjunciones planetarias que dieron pie a las creaciones de tantos compositores europeos. El Planetario no sólo es un espacio para el cielo, sino que lo es para comprender nuestra vida en la tierra, incluyendo lo que hacemos con la parte izquierda del cerebro, pero también lo que hacemos y pensamos con la parte derecha del mismo.
Observaciones dirigidas: recuperemos el observatorio!!
Las fotografías de las que antes hablé jamás pudieron tomarse de nuevo, pues el observatorio astronómico quedó inutilizado luego de la reforma arquitectónica que se le hizo al edificio hace varios años. Es muy lindo un piso de vidrio, pero su alto riesgo de ruptura por el peso del observador, sumado al del telescopio, tienen a este lugar aislado de la ciencia y sólo aprovechable para las fotos curiosas. El Planetario que yo quiero recuperará el observatorio astronómico y buscará espacios de agenda en el Parque de los Deseos, en las universidades, en los Parques Biblioteca o en diferentes lugares del área metropolitana para encontrar los espacios más propicios para promover la observación astronómica con telescopios de pequeño y mediano formato. ¿Qué hace importante la observación del cielo? La inevitable preguntadera que conduce a la exploración de los libros, a incrementar la atención a las clases de los escolares y a un modelo de socialización del conocimiento que, sin lugar a dudas, genera personas con mentes más abiertas, más firmes y con la visión de un mundo más grande, que forma parte del Universo fascinante del que hacemos parte y que a veces ignoramos por nuestros delirios de grandeza.
Red Social, nodo de la comunicación de la ciencia
El Nuevo Planetario será un motor inagotable de la divulgación científica. Unido a su nuevo padre, el Parque Explora, el Planetario aprovechará la bella y valorada experiencia comunicacional y de divulgación de la ciencia que todos le reconocemos al Parque, y potenciará todos los temas, los programas y actividades en las redes sociales, en los foros locales y nacionales, en la red de instituciones educativas de la Ciudad y el Departamento, en los canales de televisión local, en Medellín Digital y en la mayor cantidad posible de lugares que se definan como pertinentes, apropiados o útiles para los propósitos aquí previstos. El Planetario que yo quiero tendrá presencia y actividad divulgadora en lugares como la Casa Museo Maestro Pedro Nel Gómez, artista y Maestro que dedicó muchas de sus obras, de caballete y al fresco, a la ciencia y a la astronomía (¿se acuerdan del Pórtico de entrada a la Facultad de Minas en la Universidad Nacional en Robledo?). El Planetario que yo quiero no se quedará encerrado en las paredes que lo conforman como edificio, sino que tomará vida propia en espacios y equipamentos urbanos que lo apoyen, potencien y complementen. Quiero un Planetario unido a un programa tan bello y reconocido como el Explora Móvil, que recorre municipios y lugares distantes con artefactos y experimentos para demostrar que la ciencia es útil, entretenida y fáci de comprender. Con la ayuda de un planetario portátil, de juegos y dinámicas aplicadas a los temas que abordan la astronomía y sus amigas, se que el Nuevo Planetario llegará mucho más allá del Parque de los Deseos.
Y ahora, su turno
Como dije al comienzo, estas son mis ideas, mi lista personal de deseos con relación al Planetario que yo quiero. ¿Le gustan? ¿Hay más para proponer? Por favor haga sus comentarios y exprese conmigo cuál es el Planetario que quiere o que queremos. Estamos viviendo un momento histórico, propicio para la reflexión y apropiado para la proposición. Adelante! Aquí estamos y seguramente lograremos cosas muy buenas en el futuro inmediato. El Parque Explora está atento y yo me comprometo a transmitirle al Parque todas sus iniciativas.
Por supuesto que tener un planetario dedicado a la gente y accesible al mismo es el ideal, tambien se debe considerar la promocion a nivel de escuelas y colegios, programar visitas guiadas, enviar invitaciones a los colegios para que lo conozcan, crear programaciones y actividades fuera del planetario, en los colegios y escuelas, llevar peliculas, proyecciones, si es posible observaciones con telescopios mas manejables, para despertar el interes en nuestros niños y jovenes, procurar dar a conocer las actividades fuera del ambito de la ciudad. En terminos generales darle una promocion mas amplia, hay municipios, como Barbosa donde vivo, donde raramente se programan actividades de este tipo, si el planetario sale y se encuentra con la gente, esta lo conoce y lo visita.
Me parece vital que el observatorio sea un espacio habilitado para la observación. Tal como dice Juan Pablo, que se pueda exhibir públicamente el trabajo que se hace en el planetario. Recuerdo con bastante alegría cuando, por motivos de un trabajo en el colegio, pude acceder al observatorio al menos 2 veces por semana a observar las manchas solares (la astronomía también se puede hacer de día) y aquí va mi agradecimiento a todo el personal del planetario de aquella época de finales de los 80s, especialmente a Gabriel Jaime, Mauricio, Raúl y María Teresa quien era la bibliotecóloga del planetario, punto que me lleva a que también es vital una biblioteca con el material adecuado a toda la parte científica, era una delicia ir a consultar en un espacio dedicado a la ciencia. Cómo no tener material científico hecho en nuestro planetario, como por ejemplo, fotografías de los eclipses de sol y de luna, ocultamientos estelares, tránsitos de planetas, en fin, un sinnúmero de eventos que pudieran registrarse de manera científica utilizando lo que ya hay.
Resumiendo, mis pedidos serían por el momento dos:
1. Habilitar completamente el observatorio.
2. Una excelente biblioteca científica.
Recuerdo de niño ir los domingos y salir maravillado con las funciones en las cuales se presentaban comparaciones impresionantes del tamaño y las condiciones especiales de los planetas.
Esta parte seria muy buena complementarla con expermientos demostrativos por ejemplo de las reacciones quimicas de lo que haria una atmosfera en algun objeto que tenemos en la tierra. Siempre me he preguntado cuanto duraria un puente de acero en una atmosfera de acido sulfurico o de azufre.
Algo asi seria genial, es decir ejemplificar esos datos increibles con algo que los niños puedan comprender mejor.
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Desearía que la Astronomía sea abierta para todos, con buena promoción y publicidad
Muaro: Todos pueden mirar hacia el cielo y observar los planetas, las estrellas, las galaxias, etc, etc, etc, PERO NO TODOS PUEDEN ENTERDER EL CIELO, dicho de otro modo, la astronomía no es para todos.
Hola Juan!
Gracias por el comment. Pienso que haces referencia a la comprensión de los fenómenos “duros” de la astronomía, que implican estudios muy hondos de la astrofísica, la física de particulas y demás saberes científicos asociados. ¿Estoy en lo cierto? Por lo demás, la astronomía es una ciencia que sigue maravillando a todas las generaciones. La observación del cielo, como la entendemos aquí en el Blog, es un placer que nos regala la naturaleza, al que poco a poco le podemos agregar mayores dosis de ciencia, estudio y profundidad.
¿Te interpreto bien?
Saludos!!