Hola Galileanos!!
Con el exitoso lanzamiento del transbordador espacial Endeavour, en la madrugada del lunes, comenzó un profuso y extenuante trabajo de 13 días en la Estación Espacial Internacional y que involuvra tanto a los astronautas ya residentes en la ISS como a los que llegaron a bordo del Shuttle, comandados por George Zamka (insisto en que es norteamericano de madre bogotana, y que en su adolescencia vivió un añito en Medellín, para que le bajemos la neura al cuento ese de que el hombre es paisa).Pero bueno, más allá de si Zamka es de pura cepa, de si tiene pasaporte vinotinto (ya sabemos que no) y todo lo demás que se conjetura en torno a este magnífico personaje, lo que nos interesa en este Blog es la misión en sí.
La carga del Endeavour (que este año sale de circulación) contenía no sólo alimentos y demás consumibles para quienes habitan en la ISS, sino que además transportaba uno de los últimos módulos desarrollados para las actividades extraplanetarias en la Estación. Por obra y gracia de la ingeniería italiana, la ISS tendrá de cuenta de esta nueva misión el denominado Módulo Tranquility, así como la Cúpula, aportados por la Agencia Espacial Europea (ESA) al ya magnífico y muy costoso complejo espacial.
Para instalar esta nueva parte de la Estación, serán necesarias 3 caminatas espaciales de más de 6 horas de duración, de acuerdo con lo planeado desde tierra. Imagínense cómo será esto de trabajar colgado a varios centenares de kilómetros sobre la superficie de la tierra, a varios miles de kilómetros por hora de velocidad de órbita y con una loncherita colgada de la cintura, llena de martillos, destornilladores y demás herramientas especialmente diseñadas para el trabajo en el espacio. Eso de ser especialista de misión es bien complicado, y pone en el escenario la magnitud del trabajo humano por fuera de los límites de la esfera terrestre. Muy distinto el tema de los turistas espaciales, que no caminan por fuera sino bien adentro de la Estación, haciendo alguna que otra cosita para entretenerse, dado que no existen toures a los paraísos cercanos, como en el magnífico caribe colombiano.
En, suma, se trata de una misión de vital importancia para el avance de la ciencia aeroespacial, para consolidar las muchas funciones (criticadas en tierra, por demás) de la ISS sobre nuestras cabezas, y de paso es el inicio del fin de una era de transbordadores espaciales, para dar paso a los tradicionales (y mejorados) cohetes que transportarán a los astronautas (o cosmonautas, según la versión) hacia el espacio y desde allí en retorno seguro al planeta.
No me voy sin antes contarles que la Estación Espacial tiene varios vehículos anclados a sus estacionamientos. Contando al Endeavour, son 5 naves las que se encuentran en “puerto” en este instante, pasando por 3 tripuladas y 3 de carga con direccionamiento remoto desde la tierra.
¿Carrera espacial? Esto apenas comienza…