El gobernador Andrés Julián Rendón agitó ayer las redes sociales y la conversación pública luego de revelar que 2.164 estudiantes de la Universidad de Antioquia llevan entre 14 y 39 semestres matriculados. Las opiniones llovieron entre quienes se preguntan si estas personas tienen fines que no son propiamente académicos y entre los que consideran que es un tema con tantas aristas y explicaciones que no se puede generalizar ni estigmatizar.
El punto de partida de la controversia fue el pasado martes cuando el mandatario departamental participó en el Consejo Superior de la universidad y solicitó las mencionadas cifras, con la pregunta sobre por qué hay estudiantes que llevan tanto tiempo en la institución, si estarían quitando a otros la oportunidad de un cupo y cuáles acciones se han tomado ante la situación.
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Posteriormente, publicó en su cuenta de X una tabla en la que mostró con detalle los números. De esos 2.164 alumnos, 1.980 llevan entre 14 y 20 semestres cursando el programa actual, es decir, entre 7 y 10 años. Otros 180 llevan de 21 a 30 semestres matriculados, o sea, de 10,5 a 15 años; mientras que 4 estudiantes ajustan entre 31 y 39 semestres, es decir, de 15 a 20 años.
“La Universidad de Antioquia: rigurosa en la academia y abierta en formación, debate de las ideas y confluencia de saberes, debe cuidarse. En Consejo Superior pedí explicación por este listado. Personas que llevan muchos semestres y que, por alguna razón, nunca se gradúan. Me temo que aquí podrían estar los que van a la Universidad a cosas diferentes a estudiar”, fue el mensaje que acompañó la gráfica y que levantó una ola de reacciones de estudiantes, profesores, investigadores, egresados, políticos y otros sectores.
“No hay una única causa”
Por un lado, fueron muchas las voces que quisieron hacer notar a Rendón que en la universidad pública estos casos se presentan por situaciones diversas, muchas veces por razones sociales y económicas. Gente que estudia y trabaja al mismo tiempo; dificultades para pagar gastos como pasajes o alimentación; cancelación de semestres por problemas de dinero o como consecuencia de la pandemia; programas como Medicina que tienen 13 semestres fueron algunos de los argumentos.
Max Yuri Gil, profesor del Instituto de Estudios Políticos y de la Unidad Especial de Paz de la Universidad de Antioquia, considera que es normal que el gobernador, como presidente del Consejo Superior Universitario, solicite datos sobre la gestión y la situación de una institución académica que recibe recursos públicos, pero al tiempo cree que este es un tema mínimo en comparación con retos como la financiación, la necesidad de expandir la cobertura o de fortalecer las sedes de las subregiones. Es que esos 2.164 estudiantes están dentro de un universo de 35.334 que están matriculados en un pregrado, según datos de la U. de A.
Pero más allá, el docente también opina que alguien puede demorarse 14 o 15 semestres en terminar la carrera sin que levante ningún tipo de sospecha. Al respecto, un egresado que pidió reservar su identidad contó que se demoró nueve años en terminar una carrera proyectada para cuatro porque le tocaba trabajar para subsistir y muchas veces le fue imposible coordinar los horarios laborales con los ofrecidos por su facultad.
Para Gil, este es solo un ejemplo de lo que podría estar pasando con quienes se demoran más en terminar. Además, para el académico se deben tener en cuenta factores, como que entre la población estudiantil hay víctimas del conflicto armado, personas cabeza de hogar o con dificultades económicas o de otra índole.
En medio del debate que se generó por esta situación, varios integrantes del Centro Democrático, el partido de Rendón, pero también de otras colectividades, así como ciudadanos del común, expresaron que es necesario que se conozcan las explicaciones sobre las demoras para terminar las carreras, en tanto que para muchos puede haber algunos casos de personas que estarían dilatando su paso por la universidad pública para “incitar a la violencia en las protestas” o “adoctrinar jóvenes”.
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Además, consideran que con una demora tan amplia están dejando por fuera de las posibilidades de acceso a otros estudiantes que también quieren hacer una carrera.
Es en este sentido que varias voces coincidieron en que deben revisarse los casos puntuales para determinar por qué llevan los años que llevan matriculados. En caso de encontrar presuntas anomalías o situaciones que puedas ser ilegales, dijo Gil, son las autoridades competentes las que deben investigar y actuar.
Varias personas opinaron también en que esta situación amerita un análisis juicioso y argumentado, que evite la estigmatización de la Alma Máter. Hoy, a primera hora de la mañana, se espera que el rector de la U. de A. John Jairo Arboleda se pronuncie sobre este tema que tuvo ayer a la universidad como tendencia en redes.