Médicos veterinarios, biólogos y personal de campo están de celebración por estos días luego de completar en las últimas semanas más de 100 individuos entre reptiles, aves y mamíferos que, tras un largo proceso de rehabilitación, regresaron a su hábitat natural en el Suroeste y Nordeste antioqueño.
Los últimos que se sumaron a esa satisfactoria lista fueron una nutria, una ardilla, cinco turpiales y una mirla que regresaron a su hábitat tras ser rehabilitados por profesionales del convenio de fauna, operado por la Cooperativa Precoodes, en el Hogar de Paso de Corantioquia.
La articulación con el sector privado posibilitó que los animales retornaran a la libertad en diferentes zonas del suroeste. Cabe resaltar que la nutria es una especie de mamífero que se encuentra en amenaza por la intervención humana en su hábitat; este animal había sido reportado por una ciudadana en el municipio de Andes y entró en estado juvenil al Hogar de Paso de Corantioquia, donde fue valorada y atendida por el equipo de profesionales, aproximadamente durante mes y medio; tiempo en el que respondió positivamente al proceso de rehabilitación y logró ser liberada.
Las aves también fueron objeto de rehabilitación durante dos meses con ejercicios de vuelos diarios, para que, al ser liberadas, tengan la capacidad de volar en su ambiente para buscar alimentos y huir de posibles depredadores.
Asimismo, en zona rural del Nordeste de Antioquia retornaron a su hábitat 10 currucutúes, nueve zarigüeyas, ocho tortugas morrocoy, seis guacharacas y una tortuga hicotea procedentes de este Hogar de Paso. De manera articulada se sumó a esta liberación 30 tortugas morrocoy, 17 zarigüeyas, cinco guacharacas, tres turpiales, dos sinsontes, dos boas constrictor, y dos coquitos los cuales fueron rehabilitados en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, operado por la Universidad CES.
Por otro lado, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá contó la historia con feliz desenlace de un hermoso Gavilán Zancón que llegó hasta Centro de Atención de fauna silvestre gracias a un reporte de la ciudadanía.
Allí, el equipo de veterinarios le realizó exámenes de rayos x y encontraron dos fracturas en el mismo hueso, así que con una férula y vendaje inició este viaje para recuperar su estado de salud: recibió fisioterapias y ejecutó pruebas vuelo para confirmar que estuviera en óptimo estado.
El proceso finalizó esta semana con su liberación. Esta rapaz usa su aguda visión y su vuelo silencioso para acechar a sus presas desde lo alto de los árboles antes de lanzarse en picada para atraparlas.
Cada liberación representa un triunfo contra el brutal tráfico de especies silvestres que padece el departamento y el país y que mantiene en grave riesgo de extinción a decenas de especies, muchas de ellas nativas.