El parque Lleras, uno de los sitios más emblemáticos para la vida nocturna de Medellín, será intervenido con un proyecto que comprende cuatro fases. Con este se busca, además de ampliar los metros de espacio público en el sector, aumentar las vías de tránsito peatonal y hacer presencia integral por parte de las autoridades.
“La estrategia de intervención en el Lleras tiene tres frentes. Uno es continuar con el Puesto de Mando Unificado para tratar integralmente el tema de seguridad; otro será la intervención física, tanto del parque como de las zonas aledañas; y el último consistirá en atraer nuevas inversiones y capitales que generen ofertas diferentes en el sector”, afirmó Sandra Giraldo, gerente de El Poblado.
En el componente de infraestructura, la alcaldía intervendrá la calle 9, contigua al parque, que desde 2016 había sido cerrada con unas macetas para darle uso peatonal.
“Queremos dar el siguiente paso en esa calle, y la carrera 38, que en este momento tienen un urbanismo táctico. Fueron priorizadas para que sean definitivamente de uso peatonal, convirtiéndose así en una ampliación de la plaza central”, puntualizó Giraldo.
A restituir el espacio
Con las obras que se harán en las calles aledañas al parque, están directamente implicados 19 locales comerciales, 15 de ellos deberán hacer restitución del espacio público que, en algún momento, ocuparon para ampliar sus negocios tapando algunos antejardines o incluso construyendo terrazas sobre los andenes.
“Hemos tenido varias reuniones con los propietarios de los establecimientos y los comerciantes, quienes nos han comunicado interés. El proyecto depende de su voluntad, pues ese espacio es neurálgico para las obras”, contó Cristina Zambrano, directora de la agencia APP, vinculada al proyecto.
Una vez se haga la restitución del espacio y se culminen las obras, las autoridades están elaborando un decreto municipal que posibilitará que los comerciantes puedan unirse, en una especie de administración, para aprovechar económicamente los nuevos andenes cumpliendo algunos requisitos, como el mantenimiento.
“Es un modelo como el de La Rambla de Barcelona, en España. Consiste en que estarán facultados para tener mobiliario que no sea permanente, como mesas y sillas, en el espacio público. Tendrán que hacerle mantenimiento y cumplir con algunos otros requisitos que están siendo analizados en la elaboración del decreto”, comentó Giraldo.