En medio de la difícil situación de orden público que se vive por estos días en el país, el Ejército sufrió una nueva asonada en el municipio de Briceño, al norte de Antioquia, en la tarde del martes 7 de noviembre.
Según quedó registrado en videos y testimonios de la comunidad de la vereda Las Auras, en Briceño, aproximadamente 80 militares tuvieron que salir del territorio por la misma petición de los pobladores, quienes les manifestaron que su presencia allí aumentaba las posibilidades de confrontación y los ponía en riesgo.
Los uniformados se habían desplazado hasta la zona con la intención de interceder y proteger a la población de los enfrentamientos que tienen actualmente las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo.
De acuerdo con las autoridades, las comunidades de Briceño estarían siendo instrumentalizadas por alias “Primo Gay”, el líder de las disidencias en la zona, para no dejar actuar al ejército que, para evitar confrontaciones con los civiles, se ha retirado, al parecer, sin oponer mucha resistencia.
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Un grupo de militares ya había sido víctima de otra asonada en Briceño hace apenas 15 días. En esa ocasión denunciaron que al rededor de 150 personas no solo no cumplir con su labor, sino que les robaron algunas de sus pertenencias.
Meses antes de las pasadas elecciones de octubre, este diario denunció que en el municipio de Briceño la influencia de las disidencias de las Farc en la población era tal que hasta a los candidatos a la alcaldía los tenían extorsionados, y que ni las mismas autoridades ocales se atrevían a lanzar un llamado de auxilio por temor de las represalias que las Disidencias puedan tomar en su contra.