“Hola, gobernadores”, se animó a gritar una mujer que esta semana se encontró a Luis Fernando Suárez y a Aníbal Gaviria en el primer viaje en metro hecho por el mandatario departamental, tras recobrar la libertad por orden de la Corte Suprema de Justicia.
Ahora los llaman en plural, porque como si no fueran suficientes 20 años de trabajo juntos, también comparten las riendas públicas y políticas de Antioquia.
Una mirada o simplemente un gesto los conecta de inmediato con los temas de gobierno y tienen las mismas posturas sobre Hidroituango, los choques en la relación con el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, el futuro de la pandemia y lo que viene en materia de infraestructura para la región.
Gaviria no deja de respaldar a “Luis F”, “Lucho” o “Luis”, como le dice cada tanto. Este tampoco descuida al “jefe al que le devolví la responsabilidad de tener sobre los hombros el piano más pesado que he cargado durante estos meses”, refiriéndose a gobernar a Antioquia.
Aníbal Gaviria Correa ya recibió de nuevo el mando y mantendrá la agenda de quien lo reemplazó por casi siete meses.
Ninguno de los dos es capaz de pronunciar la palabra captura y se refieren a la suspensión del gobernador como “aquella situación de Aníbal”. Ambos hicieron el empalme para los lectores de EL COLOMBIANO