Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Antioquia diseñaron música que permite reducir el estrés en los cerdos. Esto porque se dieron cuenta que algunas sonoridades relajan a los porcinos de engorde y evitan que tengan comportamientos agresivos, que se podrían generar por el encierro al que son sometidos.
“Los porcinos comparten con el humano una parte de su espectro auditivo. Ellos sufren un estrés natural por destete precoz, sin embargo, este puede aumentar por el confinamiento al que son sometidos. Sus semejanzas anatómicas cerebrales y auditivas con los humanos fueron la motivación para que desarrolláramos música para su bienestar”, explicó Juliana Zapata Cardona, investigadora del grupo Quirón, encargado de realizar el estudio.
Los investigadores denominaron el resultado de su trabajo como música funcional veterinaria, ya que para producirla tuvieron en cuenta elementos como la acústica, el volumen y la ecualización, aspectos sonoros que generan diferentes reacciones en el cerebro de los cerdos y pueden modificar su comportamiento.
El estudio empezó a realizarse en 2018 y el investigador principal es el inmunólogo Berardo de Jesús Rodríguez, que estudia música desde que tenía 11 años y quiso establecer la función de la música en la reducción de las cargas de estrés en los animales.
“Es necesario que la investigación en Colombia utilicé la creación y la innovación para generar soluciones y, que trascendamos el diagnóstico de los problemas a la creación de soluciones. Nosotros vemos la música como una experiencia que puede producir sensaciones y emociones en los seres vivos y hemos apelado a ella”, le dijo Rodríguez al periódico universitario Alma Mater.
En este momento, el grupo Quirón está desarrollando un dispositivo que le permita llevar un tratamiento musical a las granjas de cerdos. Sus miembros enviarán listas de reproducción, y luego evaluarán la efectividad del procedimiento, con el objetivo de tomar decisiones para mejorarlo.
Este grupo de investigación también elaboró, en colaboración con ITOS, de la Facultad de Ingeniería, un videojuego llamado Porcípolis, que está dirigido principalmente a los hijos de personas que viven en granjas, para que puedan desarrollar empatía hacia los animales con los que conviven en la cotidianidad.