Aunque la Arquidiócesis de Medellín reveló parte de la información relacionada con los sacerdotes señalados por pederastia, luego de un incidente de desacato, el pronunciamiento de monseñor Ricardo Tobón contra el periodista Juan Pablo Barrientos fueron rechazados por la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip).
La Flip se pronunció, específicamente, respecto a la salida del arzobispo de Medellín previo a la publicación de la documentación requerida por Barrientos, en la que tildó sus investigaciones como una persecución a la Iglesia.
“No puedo permanecer en silencio frente a esta cadena de ataques injustos e inaceptables. Invito a la opinión pública a no dejarse confundir por quienes se empeñan en disfrazar de investigación una campaña malintencionada frente a la Iglesia”, sostuvo.
La Flip, debido a estas afirmaciones, expresó que monseñor Tobón desconoce la judicatura que ha protegido los derechos del periodista. Con esto, según la Fundación, se pretende deslegitimar y censurar a Barrientos y sus investigaciones.
“Además de este pronunciamiento estigmatizante, la Arquidiócesis no ha entregado la información completa a Barrientos. De 915 sacerdotes presuntamente involucrados en actos de pederastia, solo entregó el reporte de 36. La investigación lleva paralizada casi año y medio”, expresaron.
Vorágine, medio independiente del que Barrientos hace parte, recogió el pronunciamiento de la Flip e hizo hincapié en que la información compartida por la Arquidiócesis está incompleta.
En el documento de cinco páginas compartido con los medios de comunicación, se habla de cerca de 30 sacerdotes señalados por episodios de pederastia. Las denuncias, según el vicariato de la institución, fueron remitidas a la Fiscalía.
Lo que sorprendió, además de la discrepancia entre el número de sacerdotes que Barrientos ha rastreado como presuntos responsables de estas violencias y los reportados por la Arquidiócesis, es que la mitad de envíos a la Fiscalía tuvieron lugar este jueves 25 de agosto.
Paradójico, más cuando en los registros que compartió la institución, habría denuncias por hechos que tuvieron lugar en 2010, hace 12 años. El periodista, sin embargo, no se ha pronunciado.
“Hacemos un llamado a la Arquidiócesis de Medellín para que acate la orden de la Corte Constitucional a cabalidad. Los miembros de la Iglesia deben abstenerse de seguir intimidando a Barrientos mediante el uso del derecho o de declaraciones desacreditantes hacia su trabajo”, insistió la Flip.